Ampliación | Macron refuerza el poder nuclear francés y avisa de que lo usará para proteger los intereses vitales del país

Macron ordena reforzar el arsenal nuclear francés y ofrece una disuasión avanzada europea mientras varios aliados confirman su adhesión al plan.

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron Europa Press/Contacto/Julien Mattia

El presidente de Francia, Emmanuel Macron Europa Press/Contacto/Julien Mattia

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este lunes que ha dado orden de reforzar el arsenal atómico del país y advirtió de que París está dispuesto a emplearlo si se ven amenazados los “intereses vitales” de la nación, en un contexto de “incertidumbre” marcado por el repunte de la tensión en Oriente Próximo.

Macron subrayó que no “dudará en tomar las decisiones que sean necesarias para proteger” los “intereses vitales” de Francia. “Si usáramos nuestro arsenal, ningún Estado, por poderoso que fuera, podría evitarlo. Ninguno, por grande que fuera, se recuperaría”, recalcó el jefe del Elíseo.

“En este mundo peligroso e inestable, para ser libre hay que ser temido”, insistió el mandatario durante un discurso pronunciado en Île Longue, en Brest, donde defendió la necesidad de construir en Europa una disuasión nuclear “avanzada” frente a “la combinación de amenazas” que se ciernen sobre el continente.

Según explicó, esta propuesta “ofrece la posibilidad de que los socios participen en ejercicios de disuasión nuclear” y detalló que hasta ocho países europeos han aceptado ya sumarse a la iniciativa, entre ellos Alemania, Reino Unido, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca.

Macron —que adelantó además que París, Londres y Berlín “colaborarán en proyectos de misiles de muy largo alcance”— precisó que el plan contempla que Francia pueda desplegar “fuerzas aéreas estratégicas” de su aviación en territorio de Estados aliados, mientras que estos socios tendrían la opción de integrarse en maniobras nucleares bajo mando francés.

“Vivimos un período de convulsión geopolítica lleno de riesgos, y nuestros conciudadanos son plenamente conscientes de ello. Este período justifica un fortalecimiento de nuestro modelo”, afirmó, antes de advertir de que “cualquiera que se atreva a atacar Francia sabe el insoportable precio que tendría que pagar”.

No obstante, dejó claro que no se compartirá “la decisión final” sobre un eventual uso del arma nuclear frente a un enemigo potencial, ya que esa prerrogativa seguirá correspondiendo exclusivamente a la Presidencia francesa, en medio de las críticas de formaciones opositoras como Agrupación Nacional, que consideran que extender el “paraguas nuclear” francés equivale a vaciarlo de contenido.

Macron sostuvo que esta disuasión avanzada es “perfectamente complementaria” a la arquitectura de seguridad de la OTAN y reprochó que los europeos se hayan habituado a que su protección dependa de “normas de terceros”, llamando a Europa a “recuperar el control de su propio destino”.

El presidente francés enmarcó este giro en un escenario en el que potencias como China y Rusia están “desarrollando sistemas de protección cada vez más sofisticados”, aunque puntualizó que “no se trata de entrar en ninguna carrera armamentística”. “Esa nunca ha sido nuestra doctrina”, remarcó.

Tras definir la disuasión nuclear como “la piedra angular” de la estrategia de Defensa de Francia, adelantó que en 2036 se incorporará a la flota un nuevo submarino nuclear lanzamisiles balísticos que llevará el nombre de 'L Invincible'.

Reacción de los aliados europeos

Horas después del discurso, el primer ministro polaco, Donald Tusk, señaló en redes sociales que Varsovia mantiene ya “conversaciones” con París y con un grupo de socios para desarrollar el programa de disuasión nuclear avanzada impulsado por Francia.

En la misma línea, el canciller alemán, Friedrich Merz, indicó que Berlín tiene previsto adoptar “medidas concretas antes de que finalice el año”, entre ellas “la participación alemana en ejercicios nucleares” bajo liderazgo francés.

Asimismo, el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, y el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, confirmaron que sus países se sumarán a la iniciativa de disuasión propuesta por París, al considerar que contribuirá al “fortalecimiento de la seguridad y la defensa europeas”.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, defendió que la disuasión nuclear es “absolutamente crucial teniendo en cuenta el comportamiento de Rusia” y anunció que Dinamarca se “integrará más profundamente en la disuasión europea”.