Más de un centenar de personas han perdido la vida y alrededor de 800 han resultado heridas este miércoles en Líbano como consecuencia de la última serie de bombardeos llevados a cabo por Israel, según han informado las autoridades del país. Estos ataques se han producido después de que el Ejército israelí afirmara haber ejecutado su "mayor ataque" contra presuntos objetivos del partido-milicia chií Hezbolá desde el inicio de su ofensiva en territorio libanés.
El Ministerio de Sanidad libanés ha comunicado un balance provisional de 112 fallecidos y 837 heridos, subrayando que se trata de datos iniciales, ya que los equipos de emergencia continúan trabajando sobre el terreno y actualizando la información a medida que avanzan las labores de rescate y evaluación.
La gobernación de Nabatiyé, situada en el sur del país, concentra una parte importante de las víctimas provocadas por los bombardeos israelíes, con al menos 19 muertos y 71 heridos. Asimismo, el este de Líbano ha sufrido numerosos ataques, especialmente en la zona de Baalbek, donde se han contabilizado 20 fallecidos y 36 heridos, de acuerdo con las cifras difundidas por la agencia de noticias oficial NNA.
El recuento de muertos incluye a 12 trabajadores sanitarios, tal y como ha señalado el ministro de Sanidad, Rakan Nasereldín, en declaraciones a la cadena LBCI News. El responsable ha alertado de que el sistema sanitario libanés se enfrenta a "un grave desbordamiento" debido al incremento constante de heridos y a la presión sobre hospitales y centros médicos.
"Estamos coordinando y colaborando con los servicios de emergencia, junto al pueblo libanés, y nuestros hospitales han respondido en gran medida a pesar de la dificultad de la situación, sin problemas significativos", ha asegurado Nasereldín, destacando el esfuerzo del personal médico y de los servicios de socorro.
En paralelo, la emisora Saut al Fará informó este martes de la muerte de una de sus periodistas, Ghada Daij, de 37 años, alcanzada por uno de los ataques israelíes contra la ciudad de Tiro, en el sur del país. Según el diario libanés 'L'Orient-Le Jour', desde octubre de 2023 más de una decena de periodistas y trabajadores de los medios han fallecido en Líbano a causa de acciones del Ejército israelí.
Entre las víctimas mortales figura también el jeque Sadeq Nabulsi, profesor de Ciencias Políticas y figura próxima a Hezbolá, según ha informado el mismo rotativo. Nabulsi era hermano de Mohamad Afif Nabulsi, antiguo jefe de prensa del grupo chií, que murió igualmente en un ataque israelí en 2024.
El Ejército israelí había anunciado horas antes "un ataque amplio contra sedes militares e infraestructura de Hezbolá en Beirut, el valle de la Becá y el sur de Líbano", en un nuevo episodio de escalada militar. Este operativo se ha producido después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, subrayara que el alto el fuego pactado entre Estados Unidos e Irán no se extiende a Líbano, pese a que Pakistán, mediador del acuerdo, sostuvo lo contrario.
Según el último recuento publicado el martes por las autoridades libanesas, los ataques israelíes han causado ya más de 1.500 muertos y 4.600 heridos en el país, además de más de un millón de desplazados internos. A ello se suman al menos otras 200.000 personas que han huido hacia la vecina Siria desde el 2 de marzo, conforme a los datos del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).