Ampliación | Más de 200.000 personas se manifiestan en Múnich contra las autoridades iraníes durante el foro de seguridad

Más de 200.000 personas marchan en Múnich contra el régimen iraní durante la Conferencia de Seguridad, con Reza Pahlavi como voz destacada.

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Más de 200.000 personas, según el recuento de los organizadores, el doble de lo que preveían inicialmente, han tomado este mediodía las calles de Múnich para denunciar a las autoridades iraníes coincidiendo con la conferencia internacional de seguridad que se celebra estos días en la ciudad, uno de los encuentros anuales más influyentes en materia de política exterior.

La marcha, convocada por el grupo Círculo de Múnich bajo el lema “Derechos Humanos y Libertad para Irán: Solidaridad Internacional con el Pueblo Iraní”, ha buscado aprovechar la presencia de altos cargos políticos y militares de numerosos países para visibilizar la situación en Irán.

La ONG Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, calcula en más de 7.000 las personas fallecidas por la represión de las autoridades iraníes contra las protestas antigubernamentales desencadenadas por el deterioro de la situación económica.

Las movilizaciones comenzaron a finales de diciembre y alcanzaron su fase más violenta los días 8 y 9 de enero. Aunque el nivel de las protestas ha disminuido desde entonces, los activistas continúan registrando víctimas mortales y advierten de que la cifra de muertos podría seguir aumentando.

Teherán llegó a reconocer en un primer momento la legitimidad de parte del malestar social, pero ha atribuido los disturbios a grupos organizados y financiados desde Estados Unidos e Israel, así como a sectores monárquicos en el exilio. En este contexto, el heredero del depuesto sah, Reza Pahlavi, hoy una de las figuras más destacadas de la oposición, participa también en la conferencia.

El Ayuntamiento de Múnich ha comunicado que, además de esta marcha, se han registrado más de 15 concentraciones y manifestaciones adicionales relacionadas con la conferencia para el fin de semana, lo que ha incrementado la carga de trabajo de la policía. El lugar donde se celebra el encuentro, el lujoso Hotel Bayerischer Hof, en pleno centro urbano, se ha blindado como zona de máxima seguridad, con cortes de tráfico y férreos controles policiales.

La Conferencia de Seguridad de Múnich, inaugurada el viernes y que se prolongará hasta el domingo, está considerada la cita más relevante del mundo en materia de políticas de seguridad. A esta 62.ª edición asisten más de 60 jefes de Estado y de Gobierno y alrededor de 100 ministros de Asuntos Exteriores y de Defensa.

La marcha ha coincidido con las intervenciones públicas de Pahlavi, que ha elogiado el esfuerzo de los manifestantes. “Hoy, miles de personas desde Múnich hasta Toronto y Los Ángeles se han sumado a mi llamamiento a una jornada de acción global en solidaridad con el pueblo iraní. Están enviando un mensaje claro a los líderes de las democracias occidentales para que se solidaricen con el pueblo iraní”.

Pahlavi habló de una “hora de profundo peligro”, ante la cual el mundo debe decidir si se solidariza con el pueblo iraní o si vuelve a dejarse apaciguar por el liderazgo iraní.

“El destino de Irán no es solo un asunto iraní. Es una prueba decisiva para la seguridad global en nuestra época. Durante casi medio siglo, la República Islámica ha actuado como una empresa revolucionaria, exportando inestabilidad a través de sus representantes, socavando la soberanía de sus vecinos, alimentando conflictos en diversas regiones e impulsando sus ambiciones nucleares”, ha manifestado.

“Pero algo irreversible ha cambiado”, ha expresado Pahlavi. “La lucha en mi país hoy en día no es una lucha entre la reforma y la revolución. Es una lucha entre la ocupación y la liberación”.