Las autoridades libanesas han actualizado este viernes el balance de víctimas mortales por la reciente campaña de ataques aéreos israelíes, elevándolo por encima de los dos centenares. Los bombardeos han sido lanzados por Israel en represalia por el disparo de proyectiles por parte del partido-milicia chií Hezbolá, que respondió así al asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
El Ministerio de Sanidad de Líbano ha indicado en un comunicado que “el balance de la agresión ha ascendido a 217 mártires y 798 heridos”, sin ofrecer información sobre la situación clínica de los hospitalizados. Las autoridades no descartan que el número de fallecidos continúe incrementándose a lo largo de las próximas horas.
Durante la jornada, el Ejército israelí ha llevado a cabo al menos ocho rondas de bombardeos sobre los suburbios de Beirut y se registran duros choques entre combatientes de Hezbolá y fuerzas israelíes en el distrito de Marjayun, según ha informado el diario 'L'Orient-Le Jour'.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha reiterado que Israel pretende intensificar su ofensiva tanto contra Irán como contra Hezbolá, durante una visita oficial a la ciudad de Beersheba, donde ha impactado un dron de origen iraní.
“En un ataque, se necesitan tres cosas: primero, determinación; segundo, iniciativa; y tercero, astucia. Tenemos muchas de ellas, como el enemigo ya ha descubierto, y les aseguro, ciudadanos de Israel, que descubrirán aún más”, ha recalcado el primer ministro, de acuerdo con la versión difundida por su oficina.
MOVIMIENTOS DE POBLACIÓN “ALARMANTES”
El portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Mohammedali Abunajela, ha alertado este viernes de que se han empezado a registrar desplazamientos de población “alarmantes”, sobre todo dentro de Líbano y a través de la frontera hacia Siria.
“En Líbano, las órdenes de evacuación han desplazado a más de 90.000 personas. Esta mañana se prevé que la cifra sea mayor. Muchas personas ya se han visto obligadas a abandonar sus hogares, lo que aumenta la presión en una región que está experimentando una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo”, ha señalado en una rueda de prensa en la ciudad suiza de Ginebra.
Abunajela ha recordado que, antes de la actual escalada, más de 19 millones de personas en Oriente Próximo ya estaban desplazadas internamente por conflictos, violencia y desastres, con las cifras más elevadas en países como Sudán, Siria y Yemen, pero también en Irak y Libia.
“Una desescalada es esencial para proteger a los civiles, incluidos los migrantes y las personas desplazadas, y garantizar el respeto del Derecho Humanitario debe seguir siendo una prioridad para prevenir más sufrimiento humano”, ha concluido.
El Ejército israelí inició esta nueva ronda de ataques contra lo que define como posiciones ligadas a Hezbolá en respuesta a los últimos lanzamientos, a los que la milicia ha añadido más disparos de proyectiles y drones desde entonces. Por ahora, las autoridades israelíes no han comunicado víctimas por estos ataques. Además, Israel ha enviado efectivos al sur de Líbano en el marco de una nueva incursión terrestre en el país vecino.
En los últimos meses, Israel ya había ejecutado decenas de bombardeos en territorio libanés pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que actúa contra actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulnera el pacto. No obstante, tanto el Gobierno libanés como la propia organización chií han rechazado estas operaciones, que también han sido censuradas por Naciones Unidas.
El acuerdo de alto el fuego establecía que tanto Israel como Hezbolá debían retirar a sus fuerzas del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha conservado cinco posiciones en territorio libanés, un despliegue criticado por Beirut y por el grupo chií, que reclaman el desmantelamiento completo de estos puestos.