Al menos una persona ha fallecido este sábado a raíz de un ataque con drones atribuido a las Fuerzas Armadas ucranianas en la región rusa de Bélgorod, situada unos 40 kilómetros al norte de la frontera con Ucrania. El incidente se enmarca en la dinámica de intercambios de fuego aéreo entre ambos países, enfrentados desde hace cuatro años, según han indicado las autoridades locales.
“Un civil ha muerto en otro ataque terrorista de las Fuerzas Armadas ucranianas”, ha denunciado vía Telegram el gobernador regional, Viacheslav Gladkov, que ha trasladado sus “más sinceras condolencias” a los allegados de la víctima.
El ataque mortal ha tenido lugar en la localidad de Graivoron, donde un vehículo comenzó a arder tras ser alcanzado por un dron de tipo FPV (del inglés, Vista en Primera Persona). Gladkov ha explicado que varios vecinos intentaban sofocar el fuego cuando se produjo “un segundo ataque con un dron enemigo que acabó con la vida del hombre”.
Horas antes, las autoridades de la región de Jersón habían comunicado que al menos una persona murió y otras seis resultaron heridas en esta provincia rusa como consecuencia de una serie de ataques ucranianos.
El gobernador local, Vladimir Saldo, ha señalado que la víctima mortal es una mujer de 71 años, vecina de la localidad de Liubimovka, donde también resultó herido un hombre de 73 años. Saldo ha precisado que todos los heridos fueron evacuados de inmediato a hospitales y centros sanitarios para recibir tratamiento.
En cuanto a los daños materiales, estos ataques provocaron un incendio en un almacén que contenía 700 toneladas de grano en la localidad de Blagoveshchenka. Además, dos camiones quedaron “calcinados”. El gobernador ha indicado que los fuegos han sido ya controlados y extinguidos, sin que se hayan registrado más víctimas.
Rusia afirma haber derribado más de 200 drones ucranianos
En paralelo, las autoridades rusas han informado de un repunte significativo en la actividad de drones durante la pasada noche. Los sistemas de defensa antiaérea habrían “interceptado y destruido” más de doscientos drones ucranianos en distintos puntos del país.
De acuerdo con el parte difundido por el Ministerio de Defensa ruso en la mañana de este domingo, se habrían abatido 203 drones de ala fija en una operación que ha abarcado tanto regiones limítrofes con Ucrania como áreas del interior.
Las interceptaciones se habrían producido en territorios como Bélgorod, Briansk, Kursk y Voronezh, así como en otras zonas alejadas de la línea del frente, incluidas las regiones de Moscú y Leningrado, el Krai de Krasnodar y la península de Crimea.
Las autoridades de Moscú han recalcado que sus defensas aéreas han actuado “durante toda la noche” para repeler esta oleada de aparatos no tripulados, que también se ha extendido al mar Negro.
Fuentes oficiales han destacado que la respuesta coordinada de los sistemas antiaéreos ha permitido “frustrar” los objetivos de los drones ucranianos, aunque por el momento no han ofrecido detalles sobre posibles daños materiales adicionales o nuevas víctimas.
Este tipo de acciones se ha intensificado en los últimos meses en el contexto de la ofensiva militar lanzada por Rusia sobre Ucrania el 24 de febrero de 2022. Moscú sostiene que su operación busca proteger a la población de Donetsk y Lugansk frente a “un genocidio por parte del régimen de Kiev” y responder a las amenazas a su seguridad derivadas de la expansión hacia el este de la OTAN.
Al mismo tiempo, varias regiones rusas limítrofes con Ucrania —entre ellas Bélgorod, Briansk, Kursk y Voronezh— denuncian de manera reiterada ataques con drones, artillería e incursiones desde el lado ucraniano, lo que en ocasiones obliga a parte de sus habitantes a desplazarse a áreas consideradas más seguras.