Al menos dos personas han perdido la vida este miércoles en dos ataques con drones atribuidos al Ejército de Ucrania contra las regiones rusas de Rostov y Bélgorod, según han informado las autoridades rusas. Estos incidentes se producen en el contexto de la guerra iniciada en febrero de 2022 tras la orden de invasión de Ucrania firmada por el presidente ruso, Vladimir Putin.
El alcalde de Rostov del Don, Alexander Skriabin, ha señalado en su canal de Telegram que “el ataque enemigo de la pasada noche ha dejado un muerto”, antes de precisar que los servicios competentes están trabajando para identificar a la persona fallecida.
Skriabin ha detallado igualmente que el ataque ha provocado daños en “múltiples edificios de apartamentos” y ha indicado que los restos de los drones interceptados originaron un incendio en una “zona industrial”.
El regidor ha comunicado además la imposición del “estado de emergencia” en el distrito afectado por el ataque y ha avanzado la puesta en marcha de comisiones especiales para “calcular los daños” con el objetivo de tramitar compensaciones y ayudas para los perjudicados.
En paralelo, el gobernador de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, ha denunciado la muerte de una mujer tras el impacto de un dron contra un vehículo en la localidad de Zozuli, suceso que ha calificado como “otro ataque terrorista por parte de las Fuerzas Armadas ucranianas”.
Gladkov ha añadido que el conductor del coche en el que viajaba la víctima ha resultado herido y ha sido evacuado a un hospital, al tiempo que ha expresado sus “sinceras condolencias” a los allegados de la fallecida.
Por otro lado, el Ministerio de Defensa ruso ha informado de que sus sistemas de defensa antiaérea han derribado más de 50 drones lanzados por Ucrania en las últimas horas, entre ellos 25 en la región de Rostov y 19 en Stavropol.
Según el mismo comunicado, también han sido destruidos cinco vehículos aéreos no tripulados en Briansk, uno en Bélgorod, otro en Krasnodar y uno más en Kursk, además de tres en la península de Crimea, anexionada por Rusia en 2014, una decisión que no cuenta con el reconocimiento de la comunidad internacional.