Ampliación | Mueren tres militares indonesios de la FINUL en nuevos ataques en el sur de Líbano

Tres militares indonesios de la FINUL mueren en 24 horas en el sur de Líbano, en una escalada de incidentes que Francia llevará al Consejo de Seguridad.

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Varios cascos azules de la FINUL en la frontera entre Líbano e Israel (archivo) Marwan Naamani/dpa

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Dos militares indonesios de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL) han perdido la vida este lunes tras el impacto de un proyectil contra el vehículo en el que viajaban en las inmediaciones de Bahi Hayan, en el distrito de Marjayún, en el sur del país. Según ha confirmado la propia misión de la ONU, el domingo ya había fallecido otro militar indonesio en un ataque previo de origen no determinado.

“Dos 'cascos azules' de la FINUL han muerto trágicamente hoy en el sur de Líbano cuando una explosión de origen desconocido destruyó su vehículo cerca de Bani Hayan”, ha informado la misión de la ONU en un comunicado, en el que precisa que otros dos militares resultaron heridos, uno de ellos en estado crítico.

Un portavoz de Naciones Unidas ha explicado que “algunos de los heridos han podido ser evacuados hoy, pero no hemos podido acceder a otros dos debido a la falta de garantías de seguridad”. Ha añadido que un equipo se dirige a la zona “tras coordinarse con las autoridades libanesas e israelíes”.

La FINUL ha puesto en marcha una investigación interna y ha subrayado que se trata del segundo “incidente fatal en las últimas 24 horas”. “Reiteramos que nadie debería morir jamás al servicio de la causa de la paz”, ha señalado la misión, que ha expresado sus condolencias a los familiares, allegados y compañeros de los “valientes 'cascos azules' que han dado sus vidas al servicio de la paz”.

“El coste humano de este conflicto es demasiado alto. La violencia, como hemos dicho anteriormente, debe terminar”, ha concluido el comunicado de la FINUL.

El militar indonesio fallecido el domingo ha sido identificado como Fahrizal Rambe. Murió por la explosión de un proyectil en Taibe, también en el distrito de Marjayún, en la gobernación de Nabatiye, en el sur de Líbano. En el mismo ataque resultó herido de gravedad otro integrante de las fuerzas de paz, Rico Pramudia, que ha sido trasladado a un hospital de Beirut, según ha confirmado este lunes la misión.

La FINUL ha denunciado igualmente “seis disparos de advertencia de fuerzas israelíes” contra un convoy del contingente en Naqura, en el sector occidental de la operación. “Ha habido algunos impactos de armas cortas en uno de nuestros vehículos”, ha apuntado un prtavoz de la ONU. Cuando el convoy regresaba a su base, fue alcanzado por un disparo del arma principal de un carro de combate Merkava, cuyo proyectil estalló a unos 15 metros del vehículo de la FINUL, causando daños leves y permitiendo que continuara su marcha.

En esta franja del sur de Líbano operan tanto las milicias de Hezbolá como las Fuerzas Armadas israelíes, que han manifestado su propósito de avanzar hasta el río Litani para establecer una franja de seguridad. En este contexto, las fuerzas israelíes han estado implicadas en diversos incidentes y episodios de hostigamiento contra los efectivos de la ONU desplegados en la zona.

Francia exige una reunión urgente del Consejo de Seguridad

El minsitro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha avanzado este lunes que París solicitará la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad de la ONU por los “gravísimos incidentes”, “inaceptables e injustificables”, que afectan a la FINUL.

“Francia condena en los términos más enérgicos el tiroteo que causó la muerte de un miembro indonesio de la FINUL el 29 de marzo e hirió a otros tres soldados, así como la explosión que causó la muerte de otros dos miembros indonesios de la FINUL el 30 de marzo e hirió a otros dos soldados”, ha apuntado Barrot en un mensaje publicado en redes sociales.

El jefe de la diplomacia francesa ha denunciado además “los graves incidentes sufridos ayer por el contingente francés de la FINUL en la zona de Naqura”, que atribuye igualmente a efectivos israelíes.

Como consecuencia de estos episodios, Francia reclama el cumplimiento estricto de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que proporciona el marco jurídico a la misión. “La FINUL debe poder cumplir plenamente su mandato y ejercer su plena libertad de movimiento”, ha resaltado Barrot.

Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, ha condenado estos hechos “inaceptables” y ha insistido en que “los 'cascos azules' jamás deben ser un objetivo”.

“Deben cesar todos los actos que ponen en peligro a los 'cascos azules' y todos los actores deben cumplir sus obligaciones para garantizar la seguridad de los 'cascos azules' en todo momento”, ha añadido Lacroix en una comparecencia ante los medios.

Lacroix ha recalcado que las fuerzas internacionales continuarán desplegadas en territorio libanés. “Las mujeres y hombres de la FINUL demuestran el máximo coraje y compromiso en pro de la paz y seguridad internacionales, lejos de sus casas”, ha destacado.

La FINUL está integrada por unos 8.000 militares encargados de supervisar el cese de hostilidades entre el partido-milicia chií Hezbolá y el Ejército de Israel, así como de apoyar y asistir a las Fuerza Armadas libanesas en el sur del país y a lo largo de la Línea Azul, que marca la separación entre ambos territorios. Entre sus efectivos se cuentan unos 650 militares españoles.