Al menos ocho civiles, cinco en Nikopol y tres en Lugansk, han perdido la vida este sábado en una nueva jornada de ataques recíprocos entre las fuerzas armadas de Rusia y Ucrania, según han confirmado las autoridades de ambos bandos.
El episodio más mortífero se ha registrado en el este de Ucrania, donde un bombardeo ruso sobre un mercado de la ciudad de Nikopol ha causado la muerte de al menos cinco personas y ha dejado 22 heridos, entre ellos una menor en estado crítico.
El responsable militar de la región de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, junto con la Fiscalía General de Ucrania, han indicado que el ataque se produjo alrededor de las 09.50 de la mañana (08.50 en la España peninsular y Baleares).
Ganzha ha detallado que ocho de los heridos han tenido que ser ingresados por lesiones y quemaduras provocadas por las explosiones, y que tres se encuentran en estado grave, incluida una niña de 14 años y dos hombres de 28 y 72 años.
Según la Fiscalía, que ha informado en su canal de Telegram del inicio de una investigación por posibles crímenes de guerra, varios pabellones comerciales y una tienda han quedado dañados por el impacto del bombardeo.
En paralelo, en Slobidski, en la región de Járkov, una niña de 11 años ha resultado herida tras el impacto de un dron Shahed de fabricación rusa, tal y como ha explicado el gobernador militar de Járkov, Oleg Sinegubov. “La niña ha sido hospitalizada. Está recibiendo toda la atención médica necesaria”, ha resaltado.
El propio Sinegubov había informado el viernes del fallecimiento de otras cuatro personas por ataques rusos en esa misma zona, mientras que en Kramatorsk murieron otras cuatro personas durante la noche del viernes.
El Ejército ruso no ha ofrecido explicaciones sobre estos casos concretos y se ha limitado a comunicar operaciones contra objetivos militares, industriales y energéticos ucranianos empleados por las Fuerzas Armadas de Ucrania y aeródromos militares, “así como campamentos de despliegue temporal para unidades militares ucranianas y mercenarios extranjeros” en 142 localidades ucranianas durante las últimas 24 horas.
En el lado ruso del frente, una pareja y su hijo de ocho años han fallecido en un incendio provocado por los bombardeos ucranianos sobre Mijailivka, en el distrito de Kremenski, región de Lugansk, según ha informado en redes sociales el presidente de la autoproclamada República Democrática de Lugansk, Leoni Pasechnik.
Pasechnik ha denunciado que los proyectiles ucranianos impactaron en viviendas particulares y ha subrayado la rápida actuación de los servicios de emergencia. “Mis más sinceras condolencias a la familia”, ha apuntado Pasechnik en redes sociales.
El viernes también murió otra persona y otras cuatro, una de ellas de nacionalidad extranjera, resultaron heridas a causa de un ataque aéreo en Taganrog, en la región rusa de Rostov.
Por su parte, Kiev ha asegurado haber golpeado dos bases de drones Shahed en Navla y Jalino, en las regiones rusas de Briansk y Kursk, además de un radar del sistema S-400 en Feodosia mediante drones ucranianos.
El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas ucranianas ha añadido en un comunicado que también se han atacado una línea ferroviaria en Shchotve y Stanitsia Luganska, en la región de Lugansk, y un dron ruso Inojodets en la base aérea de Kirovskoe, en Crimea.