El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, y el líder opositor y favorito en las encuestas, Peter Magyar, ya han acudido a las urnas en unas elecciones legislativas que están registrando niveles de participación sin precedentes en Hungría.
Hasta las 17.00 horas, el 74,23% del electorado había emitido su voto, según los datos difundidos por la Comisión Electoral en su página web. Esta cifra rebasa el máximo histórico anterior, situado en el 73% durante la segunda vuelta de los comicios celebrados el 21 de abril de 2002.
El dato también queda muy por encima del registrado hace cuatro años, cuando a esa misma hora había votado el 62,92% del censo. Además, todavía faltaban dos horas para el cierre de los colegios electorales, fijado para las 19.00 horas.
En Budapest, la capital, la movilización es aún mayor y la participación roza ya el 80% (77,18%). El alcalde de la ciudad, el opositor Gergely Karácsony, ha animado a los ciudadanos a “hacer historia” utilizando “el bolígrafo que aguarda en las cabinas de votación”.
Magyar ha vuelto a subrayar el peso del voto en estos comicios al advertir de que “habrá distritos electorales donde el resultado dependerá de unos pocos votos”, ha señalado tras introducir su papeleta en la urna, antes de mostrarse plenamente seguro de la victoria de su formación, Tisza. “Nadie piensa en serio que Tisza vaya a perder, ni Hungría tampoco”. Fiel a su mensaje de campaña, más alineado con Bruselas que el del actual jefe de Gobierno, ha presentado la cita con las urnas como una pugna “entre el Este y el Oeste”.
Orbán, que también ha ejercido ya su derecho al voto, ha prometido felicitar a Magyar en caso de que resulte vencedor, al tiempo que ha pedido el apoyo para su partido, Fidesz, porque “es la opción más segura”. En las últimas horas, el primer ministro ha recibido muestras públicas de respaldo de aliados como Donald Trump Jr, hijo mayor del presidente de Estados Unidos, y del ministro israelí para la Diáspora, Amichai Chikli.
“Hay que respetar la decisión del pueblo”, ha afirmado Orbán, en un contexto marcado por los cruces de acusaciones entre ambos bloques sobre un posible fraude electoral. Poco después, el dirigente ha celebrado en Facebook la elevada participación provisional con un mensaje dirigido a sus simpatizantes: “Que ningún patriota se quede en casa”.
Desde Tisza aseguran haber recibido en su página web en torno a 60 quejas por supuestas irregularidades atribuidas a seguidores de Fidesz. Por su parte, el eurodiputado de Fidesz, Csaba Domotor, ha indicado que su formación tiene registrados 639 casos de posibles irregularidades y que aún hay 74 denuncias policiales en trámite.