Ampliación | Pakistán eleva a más de 480 los talibán supuestamente abatidos en sus ofensivas sobre Afganistán

Pakistán eleva a más de 480 los supuestos talibán muertos en Afganistán mientras la OIM alerta del grave impacto humanitario sobre la población civil.

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El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif (archivo) Europa Press/Contacto/Alexander Kazakov

El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif (archivo) Europa Press/Contacto/Alexander Kazakov

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Las autoridades paquistaníes han actualizado este miércoles el balance de su ofensiva contra Afganistán y sitúan ya en más de 480 los presuntos combatientes talibán muertos en estos ataques, iniciados hace una semana tras una incursión terrestre de los fundamentalistas en represalia por los últimos bombardeos de Pakistán contra supuestos enclaves de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP).

El ministro de Información de Pakistán, Ataulá Tarar, ha detallado en sus redes sociales que la operación suma por ahora 481 fallecidos y 696 heridos en territorio afgano. Además, ha informado de la destrucción de 226 puestos de control y de otros 35 que han sido “capturados” por las fuerzas paquistaníes.

Tarar ha añadido que el Ejército ha inutilizado 198 carros de combate, vehículos blindados y sistemas de artillería, y ha situado en 56 los objetivos atacados por la Fuerza Aérea. Por el momento, las autoridades talibán afganas no han ofrecido una respuesta a estas cifras.

El repunte de la violencia se produce días después de que el Gobierno afgano denunciara ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una serie de bombardeos llevados a cabo por Pakistán en su territorio, asegurando que estas acciones causaron la muerte de más de una decena de civiles.

Islamabad defendió que los ataques aéreos se dirigieron contra “campamentos y escondites terroristas” de TTP, conocido como los talibán paquistaníes, y del grupo yihadista Estado Islámico, en el marco de una respuesta a los recientes atentados suicidas registrados en Pakistán.

Alarma de la OIM por el impacto humanitario

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha expresado su “preocupación” ante la “escalada de enfrentamientos transfronterizos entre Afganistán y Pakistán” y su “creciente impacto humanitario en la población civil y las personas desplazadas” por la violencia.

“El continuo enfrentamiento militar a lo largo de la Línea Durand ha causado víctimas civiles, daños a infraestructuras críticas y el desplazamiento de casi 66.000 personas en el este y sureste de Afganistán. Estos acontecimientos amenazan con provocar nuevos desplazamientos, acelerar los retornos y exacerbar la vulnerabilidad en comunidades que ya se encuentran desbordadas y carecen de recursos”, ha advertido la organización en un comunicado.

En este contexto, la OIM ha recordado que “Afganistán se enfrenta a una de las mayores crisis de desplazamiento relacionadas a nivel mundial, con más de 5 millones de retornados registrados en los últimos dos años, incluidos 2,6 millones solo en 2025”. “Cualquier desplazamiento adicional provocado por el conflicto o retornos repentinos a gran escala ejercería una gran presión sobre los servicios locales, la infraestructura fronteriza y las comunidades de acogida, erosionando aún más la ya limitada capacidad de respuesta”, ha afirmado.

El documento señala igualmente que la escalada ha ocasionado daños en uno de los centros de la OIM en la provincia de Nangarhar, que ha sufrido “importantes daños colaterales en medio de los recientes enfrentamientos”. “Las operaciones fronterizas en Torjam y Bahramcha se han suspendido debido a preocupaciones de seguridad, lo que restringe el acceso humanitario y la prestación de asistencia en un momento en que las necesidades aumentan rápidamente”, ha añadido.

“Incluso en contextos sin crisis, las personas que retornan a los puntos fronterizos suelen necesitar servicios básicos, alojamiento, protección y acceso a redes de apoyo comunitario. Durante los períodos de conflicto activo, estas vulnerabilidades se agravan drásticamente”, ha subrayado, antes de remarcar que “la protección de los civiles, el personal humanitario y las instalaciones debe garantizarse en todo momento”.