Ampliación | Pakistán lanza ataques contra siete bases terroristas en la frontera con Afganistán tras una ola de atentados suicidas

Pakistán bombardea siete campamentos de TTP y Estado Islámico en la frontera con Afganistán tras varios atentados suicidas, desatando la ira de Kabul.

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Ejército de Pakistán inspecciona labores de vigilancia con drones (archivo). Europa Press/Contacto/Hussain Ali

Ejército de Pakistán inspecciona labores de vigilancia con drones (archivo). Europa Press/Contacto/Hussain Ali

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El Ejército paquistaní ha ejecutado bombardeos aéreos contra siete instalaciones identificadas como “campamentos y escondites terroristas” vinculados al grupo armado Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, y a Estado Islámico. La operación se presenta como una represalia directa a los recientes atentados suicidas perpetrados en distintas zonas del país.

“En este contexto, Pakistán, en respuesta a la crisis, ha llevado a cabo ataques selectivos basados en inteligencia contra siete campamentos y escondites terroristas pertenecientes a los talibán pakistaníes de las TTP y sus afiliados, así como a (Estado Islámico), en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, con precisión y exactitud”, reza un comunicado del Ministerio de Información y Radiodifusión paquistaní.

Las autoridades han contabilizado tres ataques suicidas en las últimas semanas en diferentes puntos del territorio: uno en Islamabad, con más de 30 víctimas mortales; otro en Bajaur, con más de una veintena de fallecidos; y un tercero en Bannu. El Gobierno asegura disponer de “pruebas concluyentes” que sitúan a estos grupos como responsables de los atentados.

Al mismo tiempo, Islamabad responsabiliza al Ejecutivo talibán de Afganistán de no actuar para impedir que su territorio sea empleado para actividades terroristas. “El régimen talibán afgano no adoptó ninguna medida sustancial contra ellos”, han sostenido las autoridades paquistaníes, que insisten en que la falta de acción de Kabul agrava la situación de seguridad en la zona fronteriza.

“Pakistán siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región, pero al mismo tiempo la seguridad de nuestros ciudadanos sigue siendo nuestra principal prioridad”, ha dictaminado el Ministerio paquistaní, subrayando que los ataques forman parte de una estrategia de defensa frente a la amenaza insurgente.

El Gobierno paquistaní ha reiterado además su llamamiento a la comunidad internacional para que ejerza presión sobre las autoridades afganas. Islamabad pide que se desempeñe “un papel positivo y constructivo instando al régimen talibán a cumplir sus compromisos”, algo que considera “acto vital para la paz y la seguridad regionales y mundiales”.

Condena de Afganistán y amenaza de represalia

Desde Kabul, el Ministerio de Defensa afgano ha condenado “enérgicamente” los bombardeos paquistaníes, acusando a Islamabad de atacar zonas civiles y de causar decenas de heridos en territorio afgano. Las autoridades talibanas han advertido de que “dará una respuesta apropiada y calculada en el momento oportuno”.

“El Ministerio de Defensa Nacional condena enérgicamente esta flagrante violación y crimen de la integridad territorial nacional de Afganistán y considera este acto una clara violación del derecho internacional, los principios de buena vecindad y los valores islámicos”, ha aseverado el Gobierno afgano en un comunicado publicado en redes sociales.

Según Kabul, entre los puntos alcanzados por los ataques se encontraba también un centro religioso. “Los ataques contra objetivos civiles y centros religiosos son una clara evidencia de las fallas de inteligencia y seguridad del ejército pakistaní, y estos repetidos ataques nunca ocultarán sus fallas internas”, concluye el documento, que acusa a Pakistán de intentar desviar la atención de sus problemas internos.

Nuevos atentados y una frontera en tensión permanente

En paralelo a esta escalada, este sábado al menos dos militares paquistaníes han muerto en el último atentado vinculado a estos grupos terroristas en el municipio de Bannu, en la provincia de Jíber Pastunjua. Los soldados lograron abatir a tiros a un talibán paquistaní que conducía un vehículo cargado de explosivos, aunque la carga terminó detonando igualmente.

La franja limítrofe con Afganistán arrastra desde hace años una situación crónica de inseguridad, marcada sobre todo por las acciones de Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), el grupo conocido como los talibán paquistaníes. En este contexto, Islamabad ha lanzado reiteradas acusaciones contra India y los talibán afganos por su presunto respaldo a la organización, algo que Nueva Delhi y Kabul han rechazado de forma sistemática.