Al menos quince integrantes de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), coalición de milicias iraquíes alineadas con Irán e integrada en las estructuras de seguridad del país, han perdido la vida en un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos contra una de sus bases en la provincia de Anbar, en el oeste de Irak. Entre los fallecidos figura uno de sus principales mandos.
Las FMP, que han hablado de “un flagrante y cobarde acto de agresión”, han detallado que el bombardeo impactó en “el cuartel general” del grupo en Anbar y provocó la muerte de su comandante de operaciones en la provincia, Saad Dauai al Baiyi, junto a “un grupo de sus heroicos compañeros”.
En un comunicado difundido en redes sociales, la coalición ha confirmado que el ataque se ha saldado con otros catorce muertos en sus filas y ha destacado que todas estas víctimas “murieron como vivieron, firmes en el camino del sacrificio, fieles a su juramento y caminando en el camino del martirio en la defensa de Irak y su pueblo”.
Las FMP han calificado el bombardeo como un “crimen atroz” que supone “una flagrante violación de la soberanía de Irak, un peligroso desprecio por la vida de sus hijos y (que) revela una vez más la naturaleza de la estrategia agresiva que no respeta el Derecho Internacional ni las normas humanitarias”.
Esta alianza de milicias, entre las que figura Kataib Hezbolá, ha recalcado que la muerte de sus combatientes reforzará su “firme resolución y determinación de proteger Irak y defender su soberanía por todos los medios legítimos”.
Al mismo tiempo, han hecho “plenamente responsables a las fuerzas políticas de enfrentar estas reiteradas violaciones estadounidenses y de adoptar posturas claras y decisivas que preserven la soberanía del país y pongan fin a estas peligrosas transgresiones”.
Las formaciones armadas proiraníes en Irak mantienen un intercambio constante de ataques con las fuerzas estadounidenses desde el inicio de la ofensiva contra Irán lanzada por sorpresa por Washington junto a Israel el 28 de febrero.
Desde esa fecha, las FMP han sido objetivo de numerosos bombardeos, al igual que diversas bases e intereses de Estados Unidos en territorio iraquí. Entre estos últimos se encuentra la Embajada estadounidense en Washington, aunque en los últimos días se ha observado una tregua en torno a la misión diplomática.