El aspirante presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, ha instado a que se acaten sin cuestionamientos los resultados de las elecciones generales, en un momento en el que el recuento oficial le sitúa como el segundo candidato más respaldado, solo por detrás de Keiko Fujimori, mientras algunos rivales han empezado a agitar acusaciones de fraude.
“Invocamos y le decimos a todo Perú, a las fuerzas sociales, que estaremos atentos, que estén vigilantes a nuestro llamado. Apenas haya un indicio de no querer respetar el voto ciudadano llamaremos a una movilización, a la defensa democrática”, ha proclamado Sánchez, de acuerdo con el diario “La República”.
El candidato de izquierdas ha reclamado también la implicación exterior: “Llamamos a la comunidad internacional a acompañar y hacer vigilia para que se respete el voto ciudadano de manera sagrada. Sin narrativas de fraude como el proceso anterior. El voto andino, amazónico, rural se va a respetar”, ha subrayado, después de que el conservador Rafael López Aliaga denunciara, sin aportar evidencias, un supuesto robo de 1,6 millones de papeletas.
López Aliaga había formulado sus quejas en las últimas horas durante una concentración frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en Lima, antes de conocer este miércoles que Sánchez le adelantaba en el recuento con el 90% de las actas ya procesadas.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) —cuestionada porque algunos centros de votación no pudieron abrir con normalidad hasta el lunes por falta de material electoral— sitúa a Fujimori en primera posición con el 17% de los sufragios, seguida por Sánchez con el 12,05% y por López Aliaga con el 11,8%.
Entre Sánchez y López Aliaga apenas median 26.000 votos de diferencia, margen que decidirá quién se clasifica para la segunda vuelta del 7 de junio, en la que se enfrentará a la candidata de Fuerza Popular, que concurre por cuarta ocasión a la Presidencia.
En su último intento, en 2021, Fujimori perdió por un estrecho resultado frente a Pedro Castillo. Este lunes, tras el cierre de los colegios electorales, Sánchez acudió a visitarle a la prisión de Barbadillo, donde el exmandatario cumple una condena de once años por el intento de autogolpe de 2022.
Durante la campaña, Sánchez ha prometido mejorar infraestructuras y ampliar derechos para las comunidades y regiones más marginadas del país si llega a la jefatura del Estado, y ha reiterado su intención de conceder el indulto a Castillo.
Mientras tanto, otros aspirantes —hasta 35 se presentaron a los comicios del domingo— han criticado las palabras de López Aliaga y han pedido respetar la voluntad expresada en las urnas. Entre ellos figuran Alfonso López Chau, Ronald Atencio o Carlos Álvarez, que mantuvo su candidatura activa hasta los últimos días.
“Soy caballero, respetuoso de los resultados y la voluntad popular”, ha manifestado el candidato de País para Todos en un vídeo difundido en sus perfiles oficiales de redes sociales, el mismo canal que ha empleado López Chau para instar tanto a López Aliaga como a Fujimori a aceptar el veredicto electoral.
Históricos se quedan fuera del nuevo Congreso
Además de la elección presidencial, los peruanos han decidido la composición del nuevo Congreso, que recupera la bicameralidad, así como cinco escaños en el Parlamento Andino. Con el recuento aún en marcha, los datos provisionales apuntan a que varias figuras y partidos tradicionales se quedarán sin asiento.
Diversas formaciones no han alcanzado el umbral mínimo del 5% de los votos y, por tanto, perderán toda representación parlamentaria. Entre ellas se encuentran históricos como Alianza para el Progreso, Podemos Perú o Somos Perú, que sumaban en conjunto hasta 39 diputados en la legislatura saliente.
Acción Popular, que contaba con diez congresistas, también quedará fuera del próximo periodo legislativo, al igual que Perú Libre, que no ha logrado superar la barrera exigida para mantener presencia en la nueva Cámara.