Ampliación | Rumanía autoriza a EEUU a usar sus bases para el reabastecimiento de aviones

Rumanía permite a EEUU usar sus bases para reabastecer aviones en la ofensiva en Irán, en medio de un fuerte debate político interno y europeo.

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Nicusor Dan ofrece un discurso ante el Parlamento rumano. Europa Press/Contacto/Gabriel Petrescu

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El presidente de Rumanía, Nicusor Dan, ha anunciado este miércoles que permitirá a Estados Unidos utilizar las bases militares situadas en territorio rumano para el “reabastecimiento” de aviones en el contexto de la actual ofensiva militar en Irán. Esta controvertida decisión cuenta ya con el aval del Parlamento del país.

Tras una reunión con su equipo de Gobierno, el jefe del Estado ha detallado que el despliegue de las Fuerzas Armadas estadounidenses se centrará en “el reabastecimiento de aviones, equipos de monitorización y de comunicaciones por satélite”.

“Estos equipos son defensivos. Y recalco que no están equipados con armas reales. En términos técnicos, se dice que son equipos no cinéticos”, ha señalado Dan, que ha precisado que estos recursos norteamericanos se instalarán en Rumanía en el marco del acuerdo de cooperación entre ambos países, “una colaboración similar a la que mantienen otros países de la OTAN”.

El mandatario ha insistido en que la presencia de estos medios de Estados Unidos incrementa la protección del país y ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la población, al recalcar que la ciudadanía “no tiene por qué preocuparse”. “Su país es seguro, incluso más seguro”, ha enfatizado.

La controvertida autorización ha sido finalmente respaldada en la Cámara con 272 votos a favor, 18 en contra y cinco abstenciones. El presidente del Parlamento, Sorin Grindeanu, se ha visto obligado a interrumpir el debate y pasar directamente a la votación ante los constantes abucheos de los partidos de la oposición, según han informado diversos medios rumanos.

El posible uso de bases militares en Europa para apoyar el ataque en Oriente Próximo ha desatado una intensa discusión en el seno de la Unión Europea, después de que España y Reino Unido hayan rechazado ceder sus instalaciones para operaciones ofensivas. Italia, por su parte, ha optado por una postura más ambigua, asegurando que no participará en la guerra.