Ampliación | Rusia denuncia nuevos ataques contra la central nuclear de Bushehr y deja su plantilla “al mínimo”

Rosatom reduce al mínimo su personal en la central nuclear iraní de Bushehr tras nuevos ataques y mientras se multiplican las tensiones diplomáticas.

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Una bandera de Irán frente a unas obras en la central nuclear de Bushehr (archivo) Europa Press/Contacto/Iranian Presidency

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La compañía estatal rusa del sector nuclear Rosatom ha advertido este miércoles de un “desarrollo en dirección negativa” en la situación de la central atómica iraní de Bushehr, que volvió a ser blanco de un ataque el martes, y ha anunciado que recortará “al mínimo” la presencia de sus especialistas en el complejo.

“La situación en la central nuclear de Bushehr sigue desarrollándose en dirección negativa”, ha manifestado el director de Rosatom, Alexei Lijachev, confirmando un ataque “contra los alrededores de una unidad operativa”.

“Afortunadamente no hay víctimas”, ha añadido, subrayando que en los próximos días está prevista la salida de otros dos equipos de Rosatom, dentro de un plan para reducir el número de trabajadores “hasta que la situación vuelva a la normalidad”, de acuerdo con la agencia rusa TASS.

Lijachev ha detallado, citado por Interfax, que ya han abandonado la planta 163 empleados, que se han dirigido hacia la frontera con Armenia, mientras que alrededor de 300 personas permanecen aún en las instalaciones a la espera de ser evacuadas. Ha precisado además que las rutas de salida han sido comunicadas a los actores implicados en el conflicto.

“En primer lugar, la parte iraní está brindando plena cooperación, y en segundo lugar, las rutas se han comunicado a los líderes israelíes y estadounidenses a través de los servicios de inteligencia. Confiamos en que se brindará el apoyo necesario”, ha explicado, aludiendo a un dispositivo que cuenta también con la implicación de Moscú para “garantizar la máxima seguridad de” los evacuados.

El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha indicado que Teherán le notificó el martes que “otro proyectil alcanzó las instalaciones de la central nuclear de Bushehr”, sin provocar daños ni heridos. “La situación de la planta es normal”, ha asegurado el organismo en sus redes sociales.

El director general del OIEA, Rafael Grossi, ha reiterado su petición de “máxima contención” con el fin de “evitar riesgos de seguridad nuclear durante el conflicto”, en el contexto de la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán, que tiene lugar mientras continúan las conversaciones entre Teherán y Washington para tratar de cerrar un nuevo pacto nuclear.

La central de Bushehr, gestionada por Rosatom, dispone de un reactor operativo de mil megavatios y de otros dos reactores en fase de construcción con la misma potencia cada uno. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ya había advertido recientemente a Washington del peligro que supone atacar instalaciones nucleares en territorio iraní.

El Kremlin dice no saber nada de una gestión conjunta con EEUU

En paralelo, Peskov ha señalado que Irán no ha trasladado a Moscú información sobre el supuesto plan que Estados Unidos habría propuesto a Teherán para poner fin a la guerra, que incluiría una eventual gestión compartida de la central nuclear de Bushehr, tal y como han difundido algunos medios estadounidenses.

“Nuestros amigos iraníes no nos han transmitido ese tipo de información”, ha afirmado, cuestionando la fiabilidad de dichas publicaciones. “Ni siquiera sabemos si esto es cierto o no”, ha indicado Peskov, quien ve “paralelismos” con los supuestos planes para Ucrania que se filtraron en el pasado.

“Hay tanta información circulando ahora mismo, la mayor parte completamente falsa, que sin alguna confirmación de fuentes oficiales, es imposible juzgar nada”, ha concluido el portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin.

El diario estadounidense 'The New York Times' publicó que Washington había entregado a Irán un documento de quince puntos para sentar las bases del fin de la guerra, extremo que las autoridades iraníes han rechazado, del mismo modo que negaron las afirmaciones del presidente Donald Trump, que aseguró recientemente haber establecido los primeros contactos.

En su último balance, las autoridades iraníes han informado de más de 1.500 muertos como consecuencia de la ofensiva de Israel y Estados Unidos, mientras que la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a más de 3.000 fallecidos.