Las autoridades rusas han afirmado este miércoles que ejercen el “control total” sobre la autoproclamada República Popular de Lugansk, ubicada en la región del Donbás, en el este de Ucrania, un territorio que consideran ahora “complemente liberada”.
El Ministerio de Defensa de Rusia ha explicado que las unidades del grupo de fuerzas Oeste “han concluido con éxito” sus operaciones en esta zona, cuyas autoridades prorrusas han sostenido en reiteradas ocasiones que “el objetivo es ser parte de Rusia”.
El presidente ruso, Vladimir Putin, dio orden el 24 de febrero del inicio de la invasión a gran escala de Ucrania, pocos días después de reconocer la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk.
Rusia anuncia la captura de dos nuevas localidades
En esta misma jornada, el Ministerio de Defensa ruso ha comunicado la toma de otras dos localidades situadas en las provincias ucranianas de Járkov y Zaporiyia, unos avances que se producen tras más de cuarto años de ofensiva militar.
Según una nota difundida en Telegram, las fuerzas rusas se han hecho con el control de la localidad de Boikovo, en Zaporiyia, donde se han “infligido pérdidas a formaciones de una brigada mecanizada, dos brigadas de asalto y tres regimientos de asalto”.
“Las pérdidas entre las filas ucranianas ascienden a 275 efectivos, un vehículo blindado de transporte de personal, 11 vehículos motorizados, una estación de guerra electrónica y un depósito de material”, detalla el comunicado del Ministerio de Defensa.
El mismo texto sostiene además que, desde el inicio del conflicto, las tropas rusas han destruido 671 aeronaves, 284 helicópteros, más de 120.000 vehículos aéreos no tripulados, 652 sistemas de misiles antiaéreos, 28.630 carros de combate, 1.694 vehículos de combate con sistemas de lanzamiento múltiples y más de 58.000 vehículos militares.
Asimismo, el Ministerio ha informado de que las fuerzas rusas dan por “liberada” la ciudad de Verjniaia Pisarevka, en la región de Járkov, “gracias a las acciones decisivas del grupo Norte de las Fuerzas Armadas”.
Rusia ha conseguido avances territoriales en los últimos meses en el este de Ucrania, aunque el foco principal de sus progresos se concentra en la provincia de Donetsk. Moscú anexionó en septiembre de 2022 las provincias parcialmente ocupadas de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, y ha logrado también introducirse en las regiones de Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, después de haberse anexionado en 2014 la península de Crimea.