Rusia ha descartado este jueves la posibilidad de que se desplieguen tropas internacionales en Ucrania en el contexto de las garantías vinculantes que la Coalición de Voluntarios, encabezada por Francia y Reino Unido, ha pactado para apuntalar a Kiev una vez concluya la guerra, denunciando el “eje de guerra” formado por Ucrania y sus aliados y alertando de que este movimiento constituye una amenaza para la seguridad del propio continente europeo.
“El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia advierte de que el despliegue de unidades militares occidentales, instalaciones militares, almacenes y otras infraestructuras en territorio ucraniano será considerado una intervención extranjera que supone una amenaza directa para la seguridad no solo de Rusia, sino también de otros países europeos”, ha asegurado el comunicado de la portavoz de la cartera rusa, Maria Zajarova, unos días después de que los aliados de Ucrania acordaran el despliegue bajo una futura Fuerza Multinacional.
En este sentido, Moscú subraya que “todas” las unidades e instalaciones extranjeras en Ucrania “serán consideradas objetivos militares legítimos de las Fuerzas Armadas de Rusia”. “Estas advertencias han sido emitidas reiteradamente al más alto nivel y siguen siendo pertinentes”, recalca el Ministerio de Exteriores ruso.
De acuerdo con el comunicado, el pacto rubricado por Francia y Reino Unido, mediante el cual asumen el liderazgo de la futura Fuerza Multinacional en Ucrania, “está muy lejos de ser un arreglo pacífico”.
“No tiene como objetivo lograr una paz y seguridad duraderas, sino continuar la militarización, la escalada y la expansión del conflicto”, ha criticado, remarcando que el núcleo de las garantías es el despliegue de presencia militar internacional en territorio ucraniano.
Moscú ha denunciado igualmente que el acuerdo de la Coalición de Voluntarios supone proseguir “la fusión” de los sectores militares e industriales de Ucrania con los de los países de la OTAN.
En esta línea, ha indicado que las declaraciones “militaristas” de las potencias europeas y de Kiev las sitúan en un “eje de guerra”. “Los planes de sus participantes se vuelven cada vez más peligrosos y destructivos para el futuro del continente europeo y de sus habitantes”, ha insistido el Ministerio de Exteriores ruso.
Este martes, Reino Unido y Francia se comprometieron a encabezar el despliegue de tropas internacionales en Ucrania integradas en la futura Fuerza Multinacional. El acuerdo contempla el uso de la fuerza como herramienta para disuadir nuevas agresiones rusa contra el país vecino.
Según la declaración de intenciones suscrita por el primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente francés, Emmanuel Macron, ambas potencias se comprometen a “desplegar unidades”, junto a contingentes de los países que se sumen a la eventual Fuerza Multinacional en territorio ucraniano “para apoyar las capacidades de Ucrania de disuadir a terceros países de llevar a cabo nuevos ataques contra su territorio”.