Las autoridades rusas han precisado este viernes que el alto el fuego anunciado en Ucrania con motivo de la Pascua ortodoxa es únicamente de “carácter humanitario”. No obstante, han insistido en que Moscú “lo que desea es una paz sostenible y no una tregua”, algo que, recalcan, solo sería posible si ambas partes alcanzan un acuerdo.
El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha señalado en una comparecencia ante la prensa que la Pascua es una “fiesta sagrada para Rusia, así como para Ucrania, para los ucranianos y para el pueblo ucraniano, por lo que (la tregua) tiene un carácter exclusivamente humanitario”, de acuerdo con las declaraciones difundidas por la agencia de noticias Interfax.
En la misma línea, ha reiterado que la paz podría lograrse “hoy a Ucrania si el presidente (Volodimir) Zelenski tomara las decisiones correspondientes”, emplazando al jefe del Estado ucraniano a actuar “con responsabilidad” y “tomar las decisiones adecuadas”. “Esto se ha dicho en reiteradas ocasiones”, ha remachado.
Ucrania, pendiente del inicio del alto el fuego
Por su parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, ha asegurado que Kiev está dispuesto a responder de forma recíproca y permanece a la expectativa de comprobar “cuándo y dónde” se pondrá en marcha la tregua. La iniciativa de alto el fuego planteada por el presidente Zelenski “tiene la oportunidad de ponerse en práctica”, ha señalado.
“Nuestra posición es que no hay necesidad de reanudar los ataques en absoluto. Un alto el fuego duradero allanaría el camino para una diplomacia genuina que ponga fin a esta guerra que Rusia nunca ganará y que finalmente debe detener”, ha escrito el jefe de la diplomacia ucraniana en redes sociales.
Sibiga ha defendido, además, que una pausa armada constituye la “estrategia correcta” para cualquier intento diplomático, con independencia del contexto, “ya sea que estemos hablando de Oriente Próximo o de la agresión rusa contra Ucrania”.
El alto el fuego está programado para comenzar a las 16.00 horas (hora local) de este sábado, 11 de abril, y extenderse hasta la noche del domingo, 12 de abril. En este marco, el ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, el general Valeri Gerasimov, han recibido instrucciones de detener las hostilidades en todos los frentes abiertos en territorio ucraniano durante este periodo limitado, aunque las unidades deberán permanecer preparadas para responder ante cualquier ofensiva de Kiev, según las órdenes cursadas.
Moscú ha adelantado que confía en que Ucrania se sume a esta tregua de Pascua interrumpiendo sus operaciones militares. “Partimos de la base de que la parte ucraniana seguirá el ejemplo de la Federación Rusa”, ha señalado.
El presidente ucraniano, que ya el pasado 30 de marzo reclamó un alto el fuego por el mismo motivo religioso, ha aceptado la propuesta. El año pasado, el presidente ruso, Vladimir Putin, proclamó una tregua unilateral por la Pascua que estuvo marcada por acusaciones cruzadas de violaciones: mientras el dirigente ucraniano denunció decenas de bombardeos y ataques rusos, las autoridades rusas hablaron de miles de incumplimientos del alto el fuego por parte de Ucrania.