Ampliación | Rutte reconoce fricciones en la OTAN pero sostiene que Europa cumple casi sin excepción las exigencias de EEUU en Irán

Rutte admite fricciones en la OTAN bajo Trump, pero recalca que los aliados europeos cumplen casi sin excepción las peticiones de EEUU en la guerra con Irán.

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El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, es recibidio en Washington por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Andrew Leyden / Zuma Press / ContactoPhoto

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El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha reconocido la existencia de tensiones internas entre los miembros de la Alianza Atlántica y ha subrayado que todos son conscientes del “cambio profundo” que atraviesa la organización bajo el “liderazgo” de Donald Trump. Aun así, ha defendido que los socios europeos “casi sin excepción” están haciendo “todo lo que Estados Unidos está pidiendo” en el marco de la guerra en Oriente Próximo.

Rutte se ha expresado así en un discurso previo a su participación en un foro organizado por la fundación Presidencial Ronald Reagan en Washington D.C., donde ha insistido en que se está produciendo un “cambio de mentalidad” entre los aliados europeos. Según ha explicado, ahora asumen la necesidad de dejar atrás “una codependencia poco saludable” y avanzar hacia una relación transatlántica “basada en una verdadera asociación” con Estados Unidos.

“Esta alianza no finge que no pasa nada (...). Los aliados reconocen, y yo reconozco, que estamos en un período de cambio profundo en la Alianza Transatlántica”, ha señalado Rutte en su primera intervención pública después de que Trump amenazara con abandonar la OTAN al considerar que la organización no respondió cuando la necesitó durante su ofensiva contra Irán.

El ex primer ministro de Países Bajos ha admitido que “algunos aliados fueron un poco lentos” a la hora de ofrecer apoyo logístico en Irán “por decirlo suavemente”. Ha apuntado también que, en parte, “también estaban algo sorprendidos” porque la Administración Trump no les informó con antelación de la operación conjunta con Israel lanzada el pasado 28 de febrero.

Pese a esas reticencias iniciales, Rutte ha recalcado que, en estos momentos, los socios europeos “están proporcionando ahora una cantidad masiva de apoyo” tanto en capacidades logísticas como mediante el uso de sus bases militares. “Casi sin excepción, los aliados están haciendo todo lo que Estados Unidos está pidiendo”, ha remachado.

Como ejemplo, ha mencionado la cooperación para impedir que Irán llegue a disponer de un arma nuclear y para limitar su capacidad desestabilizadora en la región. Ha citado en particular a Reino Unido por “liderar una coalición para garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz”, y ha resaltado igualmente el papel de otros aliados europeos al frente de “operaciones en el flanco oriental, el Báltico y el Ártico”.

“Cuando un avión ruso cruzó el espacio aéreo estonio, fueron aviones europeos quienes lo interceptaron. Y cuando drones rusos entraron en Polonia, fue un F-35 neerlandés el que los derribó. Una alianza no puede ser una calle de sentido único. No lo fue cuando tropas estadounidenses, europeas y canadienses lucharon juntas en Afganistán. Y hoy siguen entrenando y desplegándose juntas”, ha recalcado.

Compromiso de gasto y papel de Europa

En otro momento de su intervención, el máximo responsable de la OTAN ha recordado que, desde la cumbre celebrada el año pasado en La Haya, en la que los socios acordaron destinar el 5% de su PIB al gasto en defensa, “Europa está asumiendo una mayor y más justa parte de la tarea de proveer para su defensa convencional”.

“De eso no habrá marcha atrás, ni debería haberla”, ha afirmado el político neerlandés, convencido de que “una Europa más fuerte y una OTAN más fuerte” evitarán dar por descontado el liderazgo de Estados Unidos. A su juicio, tras el final de la Guerra Fría, los europeos, “convencidos de que la paz era permanente”, dejaron de ver como imprescindible la inversión en defensa “que ahora se sabe que es esencial”.

Preguntado durante el foro por su reunión del miércoles en la Casa Blanca con el presidente estadounidense, Rutte se ha limitado a describirla como un encuentro “sincero, franco y abierto”. “Y eso es positivo, porque estamos entre amigos. El presidente y yo nos caemos bien”, ha añadido.

También ha explicado que percibió en Trump “su decepción” porque “demasiados aliados no estaban con él”, a lo que Rutte respondió que “la gran mayoría de los europeos han hecho lo que Estados Unidos les pidió” aunque “a veces lleve un poco de tiempo”.

“En Europa tenemos coaliciones. A veces tenemos que gestionar la política interna. A veces lleva un par de días. Pero luego nos alineamos”, ha relatado sobre su conversación con el mandatario, al que recordó que “la OTAN está ahí” para garantizar la seguridad de los europeos, “pero también para proteger a Estados Unidos”.

En opinión del secretario general de la Alianza, para que Estados Unidos pueda sentirse seguro es imprescindible contar con “una Europa segura” y con un Ártico y un Atlántico estables, “porque de lo contrario Rusia y otros podrían suponer una amenaza”.