Al menos seis personas han perdido la vida y más de una veintena han resultado heridas este sábado en una nueva oleada de bombardeos del Ejército israelí contra varias localidades del sur del Líbano, entre ellas Yohmor el Chafiq, en un repunte de la violencia que tiene lugar pese a la reciente ampliación del alto el fuego entre las partes y en medio de acusaciones mutuas sobre su vulneración.
En Yohmor el Chafiq se han registrado cuatro de los fallecidos. El Ministerio de Sanidad ha confirmado dos ataques israelíes contra una furgoneta y una motocicleta en Yohmor el Chaqif, en el distrito de Nabatiyé.
Yohmor el Chafiq sigue siendo, hasta ahora, la única localidad situada al norte del río Litani incluida en la zona de amortiguación israelí que no ha sido ocupada por el Ejército de Israel.
Paralelamente, las Fuerzas Armadas israelíes han acusado a Hezbolá de romper la tregua con dos lanzamientos contra el norte del país hebreo “provenientes del Líbano”. “Un proyectil ha sido interceptado con éxito, mientras que el otro cayó en una zona despoblada” sin causar víctimas, ha indicado el Ejército. “Esto constituye una flagrante violación del acuerdo de alto el fuego por parte de Hezbolá”, advierte el mensaje.
Además, Israel ha recurrido a la artillería contra la localidad de Qantara, en el distrito de Marjayún, un área situada dentro de la franja de seguridad que Israel pretende consolidar en el sur del Líbano. También se han notificado ataques en Qantara, Taybé, Jiam, Hula, Beit Lif y el distrito de Biut al Sayad.
Este mismo sábado se ha confirmado asimismo la muerte de una vecina de Sohmor que había resultado herida poco antes de la entrada en vigor de la tregua del 17 de abril.
Estos bombardeos se producen después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenara a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) redoblar las operaciones contra el partido-milicia chií libanés Hezbolá. Según un comunicado de su oficina, el jefe de Gobierno dio instrucciones al Ejército para “atacar con contundencia los objetivos de Hezbolá en el Líbano”, tras denunciar que el grupo habría incurrido en violaciones del alto el fuego.
En este escenario y pese a la prolongación de la tregua, la aviación israelí ha atacado varias poblaciones del sur del país, entre ellas Haddatha, Zibqin, Sultaniyeh y Khirbet Selm, así como otras áreas como Yahmar al Shaqif, Safad alb Batikh o Taybeh. El Ejército israelí ha reiterado en varias ocasiones que los blancos eran “edificios utilizados por Hezbolá con fines militares” y ha asegurado haber alcanzado también a presuntos operativos de la organización.
Los ataques de este sábado tienen lugar apenas dos días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una extensión de tres semanas del alto el fuego en vigor desde el 17 de abril, tras reuniones celebradas en la Casa Blanca con representantes de ambas partes. No obstante, la continuidad de incidentes sobre el terreno pone de manifiesto la dificultad para afianzar la tregua.
La actual espiral de violencia se inscribe en la escalada iniciada el 2 de marzo, cuando Hezbolá lanzó misiles contra territorio israelí en represalia por la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, en el contexto de ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Desde entonces, Israel ha desarrollado una intensa campaña de bombardeos e incursiones terrestres en el sur del Líbano, donde mantiene presencia militar pese al alto el fuego.
De acuerdo con el último balance oficial, al menos 2.496 personas han muerto y más de 7.700 han resultado heridas en el Líbano desde el inicio de la ofensiva israelí, en un conflicto marcado por la tensión regional y la implicación indirecta de actores como Irán y Estados Unidos, cuya rivalidad sigue condicionando la evolución de la crisis.
Las cifras más recientes de víctimas, difundidas el viernes por el Ministerio de Sanidad libanés, recogen 2.491 muertos y 7.719 heridos en el Líbano entre el 2 de marzo, fecha en la que Hezbolá se incorporó al conflicto regional, y el 24 de abril de 2026.