El Ejército de Israel ha llevado a cabo en la madrugada de este jueves una nueva serie de bombardeos aéreos sobre los suburbios del sur de Beirut y ha emitido nuevas órdenes de evacuación para los habitantes de la zona, alegando que sus operaciones van dirigidas contra el partido-milicia chií Hezbolá.
Los ataques se han producido después de que el portavoz en árabe de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Avichai Adrai, difundiera una “advertencia urgente” dirigida a los residentes del barrio de Ghobeiri.
“Ustedes se encuentran cerca de instalaciones que pertenecen a Hezbolá. Por su seguridad y la de sus familias, se les exige evacuar estos edificios inmediatamente y alejarse de ellos a una distancia no menor de 300 metros como se muestra en el mapa”, ha señalado en redes sociales, en un mensaje similar al que había lanzado poco antes a los residentes de Haret Hreik, próximo al Aeropuerto Internacional Rafik Hariri.
Dos bombardeos israelíes contra la carretera de acceso al aeropuerto han causado al menos tres muertos y seis heridos, de acuerdo con un comunicado del Ministerio de Sanidad libanés recogido por la agencia estatal NNA.
Paralelamente, el Ejército israelí ha vuelto a atacar el sur de Líbano, alcanzando un vehículo que circulaba por la vía que conecta Tiro y Naqura, a la altura de Qalila, lo que ha provocado otras tres víctimas mortales.
Tras estas acciones, las fuerzas israelíes han asegurado haber golpeado “sedes adicionales” de Hezbolá en Beirut, “completando una oleada de ataques contra instalaciones de la organización terrorista”. “Entre las sedes atacadas estaba una usada por la unidad aérea de la organización terrorista Hezbolá”, ha recalcado.
“Las sedes atacadas estaban pensadas para ser usadas por la organización terrorista Hezbolá para promover y ejecutar planes terroristas contra las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y ciudadanos del Estado de Israel”, ha defendido el Ejército, antes de insistir en que, con anterioridad a los bombardeos, “dio pasos para reducir la posibilidad de causar daños a civiles”.
En esta línea, ha subrayado que “las FDI actúan con firmeza contra la decisión de la organización terrorista Hezbolá de unirse a la campaña --en referencia al conflicto en Oriente Próximo tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán-- y operar bajo los aspicios del régimen terrorista iraní”.
Los seis fallecidos de estos últimos ataques se suman a los 72 muertos y 437 heridos registrados en Líbano por los bombardeos israelíes posteriores al lanzamiento de misiles y drones por parte de Hezbolá contra territorio israelí, en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, el pasado sábado.
En los últimos meses, Israel ha efectuado decenas de ataques aéreos contra Líbano pese al alto el fuego acordado en noviembre de 2024, alegando que se limita a responder a actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulnera el pacto. No obstante, tanto las autoridades libanesas como la propia organización chií han rechazado esta interpretación y Naciones Unidas también ha condenado estos bombardeos.
El acuerdo de alto el fuego estipulaba la retirada de las fuerzas de Israel y de Hezbolá del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha conservado cinco posiciones en territorio libanés, una situación que ha sido reiteradamente criticada por Beirut y por el grupo chií, que reclaman el desmantelamiento completo de este despliegue.