Ampliación | Sheinbaum justifica su viaje a Barcelona para seguir dialogando con el Gobierno tras admitir abusos en la Conquista

Claudia Sheinbaum defiende su viaje a Barcelona para profundizar el diálogo con España sobre la Conquista y participar en una cumbre internacional por la paz.

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El presidente de México, Claudia Sheinbaum, durante su rueda de prensa diaria. Europa Press/Contacto/Carlos Santiago

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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido este jueves que su próximo desplazamiento a Barcelona, donde participará en la cumbre de gobiernos progresistas impulsada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, será una oportunidad para “seguir hablando” con las autoridades españolas después de que estas hayan admitido “a su manera” que se produjeron abusos durante la Conquista española.

Durante su rueda de prensa diaria, la mandataria mexicana ha remarcado que su presencia en España con motivo de la cumbre “es un momento para seguir dialogando” sobre las discrepancias abiertas en torno al pasado colonial durante el mandato de Andrés Manuel López Obrador, destacando que ya se ha producido un reconocimiento por parte del Rey Felipe y de las instituciones españolas.

“Si no hubiera habido nada pues probablemente no sería mi viaje, pero al haber estas dos acciones considero pues que son acciones importantes a tomar en cuenta de reconocimiento”, ha señalado, subrayando que la admisión de los abusos implica una reivindicación “de los pueblos indígenas y de la grandeza de México” frente a la narrativa civilizatoria asociada a la Conquista.

Sheinbaum ha recordado las palabras del monarca español, cuando admitió que hubo “mucho abuso” durante la Conquista a pesar de las Leyes de Indias dictadas por los Reyes Católicos, y las ha vinculado con las manifestaciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sobre los “claroscuros” de la presencia española en Latinoamérica y el “dolor e injusticia hacia los pueblos originarios” de México, unas expresiones que, a su juicio, deben ser “reconocidas”.

“Estas dos acciones que realiza tanto el Gobierno español como el propio Rey, pues hay que reconocerlas, porque no había nada”, ha recalcado, reivindicando la necesidad de seguir haciendo pedagogía sobre “lo que significó para los pueblos indígenas la llegada de los españoles y la Conquista” y recordando las “muchas atrocidades” cometidas en aquel periodo histórico.

En este contexto, ha criticado a los sectores conservadores en España. “¿Quién no está de acuerdo? Pues la derecha española, porque siguen con la visión de que vinieron a civilizar”, ha dicho, insistiendo en la importancia de “seguir difundiendo” la riqueza y el legado cultural de México.

Así, ha encuadrado su presencia en la ciudad condal dentro de esta línea de trabajo. “La decisión de ir a Barcelona y seguir hablando con ellos de estos temas”, ha explicado, remarcando que el viaje también servirá para poner sobre la mesa que es “necesaria la paz mundial y recuperar el origen de la carta de las Naciones Unidas”, así como los principios de autodeterminación de los pueblos, la búsqueda de la paz mediante el diálogo y la no intervención. “Por eso vamos a Barcelona”, ha zanjado.

Está previsto que Sánchez mantenga un “breve encuentro” bilateral con Sheinbaum este sábado en Barcelona, en el marco de la cumbre en la que participa México, un hecho poco habitual dado que la presidenta mexicana apenas realiza viajes al extranjero y esta será su primera visita a Europa desde que asumió el cargo en 2024.

NIEGA QUE SEA UNA CUMBRE “ANTITRUMP”

En relación con la cumbre promovida por varios gobiernos progresistas, Sheinbaum ha recalcado que se trata de una reunión “por la paz” y no “contra” el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

“No es una reunión anti-Trump, ni mucho menos. Yo la considero más bien una reunión por la paz, una reunión por la paz en el mundo, que es distinto. Nosotros vamos en un sentido muy positivo”, ha afirmado sobre la cita que tendrá lugar en Barcelona los días 17 y 18 de abril.

En esta línea, la presidenta mexicana ha manifestado que respeta a Trump “como presidente de Estados Unidos”. “Hay decisiones que toma él que nosotros consideramos que no son correctas, pero esa es otra cosa. Entonces, no es una reunión anti-Trump, ni mucho menos”, ha reiterado.

Frente a esa idea, la dirigente ha enfatizado que se trata de una cumbre “por la paz”, y ha remarcado que el encuentro servirá para defender una política exterior centrada en el respaldo a los pueblos del mundo “para decidir su autodeterminación”, así como en la promoción de “la solución pacífica de los conflictos”.