Ampliación | Starmer y Erdogan analizan por teléfono la crisis en Irán y sus efectos sobre Chipre

Starmer y Erdogan abordan por teléfono la crisis en Irán, el refuerzo militar en Chipre y una mayor cooperación en defensa antes de la cumbre de la OTAN.

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Imagen de archivo de una base británica en Chipre Europa Press/Contacto/George Christophorou

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El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mantuvieron este sábado una conversación telefónica centrada en la crisis desatada en Irán tras los ataques de EEUU e Israel y la posterior respuesta iraní en la región, así como en las consecuencias de esta escalada para las bases militares británicas en Chipre, donde Ankara también tiene fuertes intereses estratégicos.

Según un comunicado difundido por la Presidencia de Turquía, “Los líderes abordaron las relaciones bilaterales entre Turquía y Reino Unido, el conflicto en la región y asuntos regionales e internacionales”.

La nota oficial añade que “El presidente Erdogan declaró que Turquía está siguiendo el proceso iniciado con los ataques a Irán, que las intervenciones podrían causar graves daños a la estabilidad regional y global si continúan, que aún se pueden hacer cosas para sentar las bases del diálogo y que continúan los esfuerzos por la paz”, en referencia a la preocupación de Ankara por una posible extensión del conflicto.

Por su parte, el Gobierno británico ha subrayado que Starmer y Erdogan comparten la convicción “vital” de que Irán debe poner fin a su “agresión”. Durante la llamada, el primer ministro informó al mandatario turco sobre el despliegue militar ordenado por Londres “para reforzar aún más las defensas regionales y la estabilización”.

En la conversación se trató también una “profundización de la cooperación en defensa y seguridad” y ambos dirigentes acordaron “seguir trabajando en un nuevo acuerdo de defensa y seguridad bilateral con vistas a la cumbre de la OTAN de julio en Turquía”, con el objetivo de reforzar la coordinación militar entre los dos países.

El viernes, las autoridades británicas confirmaron el reciente envío a Chipre de helicópteros de combate preparados para interceptar drones y proyectiles, de acuerdo con su última evaluación sobre el refuerzo del despliegue militar ligado a la guerra en Irán.

En este contexto, Erdogan reiteró la disposición de Ankara a “desarrollar la cooperación con el Reino Unido en todas las áreas, especialmente en la industria de defensa”, y avanzó que “seguirán tomando medidas para impulsarla”, en línea con los planes turcos de modernización militar.

Paralelamente, fuentes del Ministerio de Defensa turco, citadas de forma anónima por la agencia oficial Anadolu, confirmaron que se está estudiando el envío de aviones F-16 a la isla para reforzar la seguridad de la República Turca del Norte de Chipre (RTNC), la parte del territorio chipriota cuya independencia solo reconoce Turquía.

Estas fuentes precisan que “A la luz de los recientes acontecimientos, se está llevando a cabo una planificación por fases para garantizar la seguridad de la zona y el despliegue de aviones F-16 en la isla es uno de los temas que se están considerando”, en referencia a las medidas que Ankara podría adoptar si aumenta la tensión en la región.