El número de fallecidos por el ataque con drones llevado a cabo por el Ejército de Ucrania contra una planta de fertilizantes situada en la región rusa de Smolensk ha aumentado a siete, según han informado las autoridades rusas, mientras Kiev aún no ha ofrecido una reacción pública sobre lo ocurrido.
El Comité de Investigación de Rusia ha detallado en un comunicado que las fuerzas ucranianas habrían empleado “al menos 30 aparatos aéreos no tripulados cargados con explosivos” contra la planta de Dorogobuzh, provocando la muerte de al menos siete personas y dejando además diez heridos.
“Hay daños en partes de la infraestructura de la planta, el edificio de bomberos y un vehículo de bomberos”, ha precisado el organismo, que ha anunciado la apertura de diligencias sobre el ataque y las actuaciones para “identificar a los integrantes de las Fuerzas Armadas ucranianas implicados en este crimen”.
Con anterioridad, el gobernador regional, Vasili Anojin, había explicado en una nota oficial que la región “fue sometida a un ataque masivo con drones ucranianos”, añadiendo que catorce de estos aparatos fueron interceptados y derribados, mientras que otros lograron alcanzar las instalaciones mencionadas.
Anojin calificó lo ocurrido como un “bárbaro ataque terrorista por parte de las Fuerzas Armadas ucranianas” y aseguró que los servicios de emergencia se encuentran trabajando para sofocar un incendio declarado en la zona. Asimismo, indicó que “está siendo considerada la posibilidad de evacuar a los residentes de una localidad cercana”.