Ampliación | Suben a 17 los fallecidos y más de cien heridos en el ataque ruso más grave de 2026 contra Ucrania

Ucrania eleva a 17 los muertos y más de cien heridos en el ataque ruso más letal de 2026, con Kiev, Odesa y Dnipró entre las ciudades más golpeadas.

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Resultado de un ataque ruso con drones en Odesa, Ucrania Europa Press/Contacto/Viacheslav Onyshchenko

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Las autoridades de Ucrania han elevado a 17 el número de fallecidos y a más de un centenar el de heridos tras la última oleada de ataques rusos registrada en la noche del jueves contra varias ciudades del país, entre ellas Odesa, donde se concentran nueve de las víctimas mortales, en el que ya se considera el bombardeo más devastador de 2026.

El gobernador de la región de Odesa, Oleg Kiper, ha detallado que “lamentablemente, como consecuencia del bombardeo nocturno contra infraestructura civil en Odesa, se han confirmado 9 fallecidos y 23 heridos”. Las explosiones han alcanzado instalaciones civiles y zonas residenciales.

Hasta Odesa se ha desplazado el ministro del Interior, Igor Klimenko, quien ha denunciado que los proyectiles continuaron cayendo sobre áreas en las que ya trabajaban los equipos de rescate, poniendo en riesgo a los servicios de emergencia. “En Kiev, los invasores atacaron nuevamente cuando los servicios de emergencia llegaron para ayudar a los heridos”, ha censurado.

El propio Klimenko ha señalado en sus redes sociales que “Kiev, Odesa y Dnipró fueron las ciudades más afectadas esta noche”. En la capital se han contabilizado cuatro muertos, entre ellos un menor, y 60 heridos. Su alcalde, Vitali Klitschko, ha advertido de que este viernes Rusia podría volver a lanzar ataques contra la ciudad.

En la región de Dnipropetrovsk, el gobernador, Oleksander Ganzha, ha confirmado también la muerte de cuatro personas, después de que uno de los heridos haya fallecido a causa de la gravedad de las lesiones, pese a los esfuerzos del personal sanitario.

La mayoría de las víctimas se concentran en la capital regional, Dnipró, aunque los misiles han impactado igualmente en Nikopol y en otras localidades situadas a lo largo del río Dniéper, ampliando el alcance de la ofensiva nocturna.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha interpretado estos ataques como una nueva prueba de que Moscú no está interesado en avanzar en ningún proceso de paz y ha insistido en que no se debe relajar el régimen de sanciones, justo después de que expirara la moratoria de Estados Unidos al petróleo ruso vinculada a la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Próximo y en el Golfo.

“No puede haber una normalización de una Rusia así. La presión sobre Rusia debe surtir efecto. Y es importante que se cumplan todas las promesas de asistencia a Ucrania de manera oportuna”, ha reclamado el mandatario, urgiendo a los aliados a mantener y reforzar su apoyo.