Ampliación | Suecia cita al embajador iraní tras la ejecución de un ciudadano sueco en Irán

Suecia condena la ejecución en Irán de un ciudadano sueco, convoca al embajador iraní y eleva la tensión diplomática en plena escalada regional.

1 minuto

Comenta

Publicado

1 minuto

Más leídas

El Ejecutivo sueco ha expresado este miércoles su rotunda desaprobación por la ejecución en Irán de un ciudadano de Suecia y ha llamado a consultas al embajador iraní en Estocolmo para presentarle una queja formal, pocas horas después de que Teherán confirmara la muerte de un condenado por presunto espionaje a favor de Israel.

“El Ministerio de Exteriores ha convocado al embajador de Irán para protestar por la ejecución de un ciudadano sueco que fue arrestado en junio de 2025”, ha señalado la cartera en un comunicado, en el que no ha identificado a la persona ajusticiada por las autoridades del país asiático.

En la nota, el Gobierno ha recalcado que Estocolmo “condena firmemente” la ejecución y “el proceso legal viciado que derivó en esta ejecución”. “La pena de muerte es un castigo inhumano, cruel e irreversible. Suecia, junto al resto de la Unión Europea (UE), condena su aplicación, bajo cualquier circunstancia”, ha zanjado.

Por otro lado, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha criticado el “lamentable apoyo del Gobierno sueco a una persona condenada por espiar para el régimen sionista” durante una conversación telefónica mantenida en la jornada con su homóloga sueca, Maria Malmer Stenergard, que no ha ofrecido comentarios públicos sobre el intercambio.

Asimismo, el jefe de la diplomacia iraní ha asegurado durante la llamada que su país “no transigirá bajo ningún concepto en lo que respecta a la seguridad de su pueblo”, según ha relatado en redes sociales.

Las autoridades iraníes habían informado a primera hora del día de la ejecución de Kurosh Keivani, detenido el 16 de junio de 2025, tras ser declarado culpable de cargos de espionaje. El arresto se produjo en pleno ataque lanzado por Israel contra territorio iraní, al que se sumó posteriormente Estados Unidos con bombardeos sobre tres instalaciones nucleares del país persa.

La ejecución de Keivani se enmarca en la nueva ofensiva conjunta iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos, frente a la cual Irán ha respondido con ataques contra suelo israelí y contra posiciones e intereses estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas bases militares.