Ampliación | Superan la treintena los fallecidos en un atentado suicida contra un templo chií en Islamabad

Al menos 31 personas han muerto y 169 han resultado heridas en un atentado suicida contra un templo chií en Islamabad, que Pakistán vincula al TTP.

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Imagen de archivo de la Policía de Pakistán en un ataque contra una comisaría -/PPI via ZUMA Press Wire/dpa

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El número de víctimas mortales por el atentado suicida perpetrado este viernes en un lugar de culto chií de Islamabad, capital de Pakistán, ha ascendido a 31, según han informado las autoridades, que señalan de forma directa a los talibán afganos y a India como presuntos responsables de la masacre.

La detonación se produjo en una 'imam bargah' —un espacio de oración y reunión de la comunidad chií— situada en la zona de Tarlai, y dejó además 169 heridos de distinta gravedad. Las fuentes oficiales no descartan que el balance de fallecidos continúe aumentando en las próximas horas, tal y como recoge el diario paquistaní 'Dawn'.

El ministro de Defensa de Pakistán, Jauaja Asif, subrayó en un mensaje en redes sociales que “los que han causado el martirio de fieles en la mezquita son enemigos de la religión y el país”. “Se ha demostrado que el terrorista implicado en el ataque estuvo en Afganistán”, recalcó, antes de añadir que “la colusión entre India y Afganistán está siendo revelada”.

Asif explicó igualmente que los efectivos de seguridad desplegados en el recinto “se enfrentaron” al atacante, momento en el que “este respondió abriendo fuego e inmolándose frente a la última fila de fieles”. “El Estado responderá con toda su fuerza a esta atrocidad”, advirtió el titular de Defensa.

El ministro insistió en que “India está combatiendo una guerra a través de sus grupos subsidiarios tras una derrota desastrosa”, en alusión al breve enfrentamiento registrado el año pasado entre ambos países a raíz de un nuevo incremento de las tensiones en la región de Cachemira, disputada desde hace décadas.

Fuentes policiales citadas por una cadena de televisión paquistaní indicaron que el ataque habría sido ejecutado por un terrorista suicida en pleno rezo del viernes y vincularon al presunto autor con el grupo Tehrik-i Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes.

El presidente del país, Asif Alí Zardari, condenó el atentado y remarcó que “atacar a civiles inocentes es un crimen contra la humanidad”, al tiempo que trasladó sus condolencias a los allegados de las víctimas. A estas condenas se sumó también el primer ministro, Shehbaz Sharif.

Horas antes del atentado, el Ejército paquistaní había comunicado la muerte de cerca de 25 presuntos integrantes del TTP durante dos días de operaciones en la provincia de Jáiber Pastunjua, próxima a la frontera con Afganistán y escenario recurrente de episodios de violencia. En la zona se acumulan desde hace años las acusaciones contra India y los talibán afganos por su supuesto respaldo al TTP, algo que tanto Nueva Delhi como Kabul niegan.

El propio Sharif había responsabilizado el jueves a Nueva Delhi de apoyar a diversos grupos tras la “victoria” de Islamabad en dicho conflicto. “Una paz duradera en el sur de Asia no podrá ser establecida hasta que India abandone sus planes agresivos y expansionistas y sus nefastas conspiraciones”, afirmó durante un acto por el Día de Solidaridad con Cachemira.