Al menos tres personas, entre ellas un niño de diez años, han perdido la vida en las últimas horas como consecuencia de nuevos ataques del Ejército ruso contra las regiones de Járkov y Odesa, en Ucrania, en el contexto de la invasión iniciada en febrero de 2022 por orden del presidente ruso, Vladimir Putin.
En la región de Járkov, una mujer y un menor han fallecido en un ataque con drones rusos contra la localidad de Bogodujiv, situada en una zona parcialmente ocupada por las fuerzas de Moscú, según ha informado el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.
El organismo ha detallado que el ataque, ejecutado en la noche del domingo, impactó contra “un edificio residencial” en la localidad, y ha recalcado que el bloque quedó “totalmente destruido” y sufrió “un incendio” a raíz de la explosión.
“Los cuerpos de dos fallecidos han sido recuperados entre los escombros”, ha indicado en un comunicado difundido en sus redes sociales, en el que ha precisado que se trata de “una mujer y un niño de diez años”. “Hay otros tres heridos”, ha añadido, sin ofrecer más información sobre la gravedad de los mismos.
En un incidente separado, una persona ha muerto y otras dos han resultado heridas en un ataque con drones contra la ciudad portuaria de Odesa, en el sur de Ucrania, donde también se han declarado incendios en varios inmuebles y vehículos, así como en una tubería de gas.
“Un hombre de 35 años ha fallecido como consecuencia del bombardeo nocturno. Dos personas han resultado heridas, incluida una joven de 19 años”, ha comunicado el gobernador de Odesa, Serhi Lisak, mediante un mensaje en redes sociales.
El responsable regional ha señalado igualmente que se han registrado daños en infraestructuras civiles en el distrito de Primorski, adyacente al puerto de la ciudad, donde hasta 21 apartamentos han resultado afectados y “la onda expansiva ha roto 39 ventanas directamente en los apartamentos y 18 en zonas comunes”.
Además, “dos vehículos han sido destruidos por el fuego y otros seis han quedado dañados por los escombros” provocados por el ataque, ha precisado Lisak, que ha subrayado que los servicios municipales trabajan desde la noche para paliar los daños, “cubriendo las aberturas de las ventanas con film transparente y limpiando las zonas” afectadas.