Tres profesionales de los medios han perdido la vida este sábado en un ataque aéreo de las Fuerzas Armadas israelíes contra un vehículo en el sur de Líbano, escenario de una ofensiva militar de Israel que busca alcanzar el río Litani, frontera natural entre el sur del país y el resto del territorio libanés.
El bombardeo tuvo lugar en el distrito de Yezínen, en la zona central de Líbano, al norte del río Litani. Las víctimas mortales son el reportero del canal de televisión Al Manar, Alí Shaib, la periodista de la cadena libanesa Al Mayadín, Fátima Fatuni, y su hermano, el cámara Mohamed Fatuni, además de un familiar de Alí Shaib que viajaba con ellos.
La cadena Al Mayadín ha confirmado oficialmente el fallecimiento de Fatima Fatuni, mientras que Al Manar ha comunicado la muerte de Alí Shaib. Ambas televisiones han difundido ya las primeras grabaciones del lugar del ataque, donde se aprecia una carretera en una zona montañosa y arbolada, con una densa columna de humo elevándose desde un vehículo alcanzado.
El Ejército israelí ha reconocido la autoría del ataque dirigido contra Alí Shaib, al que acusa de pertenecer a la unidad de inteligencia de la Fuerza Raduán, las fuerzas especiales de Hezbolá, y lo describe como “un terrorista que se disfrazaba de periodista”.
Según el comunicado castrense israelí, “El chaleco de 'prensa' era solo una cobertura para el terrorismo (...). Informó de posiciones de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) en el sur de Líbano y mantenía contacto directo con miembros de Hezbolá”, ha subrayado el Ejército israelí en un comunicado militar.
El mismo texto añade que “El terrorista incitaba contra las fuerzas de las FDI y contra ciudadanos del Estado de Israel y era intermediario para la distribución de propagada”, y remarca que “continuó con sus actividades incluso durante la operación Rugido del León”, en alusión al inicio de los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán el 28 de febrero.
Reacciones y condenas en Líbano
Horas después del bombardeo, el presidente libanés, Joseph Aoun, ha condenado este “crimen flagrante”. Aoun ha denunciado que “Una vez más, la agresión israelí viola las normas más básicas del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y las leyes de la guerra al atacar a corresponsales de prensa que en última instancia son civiles que cumplen con su deber profesional”, según ha publicado en redes sociales.
El jefe del Estado ha insistido en que “Se trata de un crimen flagrante que viola todas las normas y convenciones en virtud de las cuales los periodistas tienen derecho a la protección internacional en tiempos de guerra”, y ha llamado a “todos los organismos internacionales” a “que actúen y pongan fin a lo que está ocurriendo en nuestro territorio”.
En la misma línea, el primer ministro, Nawaf Salam, ha rechazado el ataque y ha subrayado que “Líbano concede gran importancia a la libertad de prensa y a su papel, reafirma su compromiso con la protección de los periodistas y exige el respeto de las normas del derecho internacional, la preservación de la vida de los civiles y el cese de los ataques israelíes contra ellos”.
Posteriormente, el ministro de Información, Paul Morcos, ha anunciado que el Gobierno libanés elevará una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU por este “crimen de guerra deliberado y flagrante contra los medios de comunicación”, que se suma, ha recordado, a “una creciente serie de ataques contra periodistas”.
Hezbolá también ha emitido un comunicado en el que condena este “crimen cobarde y premeditado” cometido cuando las víctimas “cumplían con su deber periodístico y nacional, y con su noble misión de transmitir la verdad”. Para la milicia chií, el ataque busca “silenciar a los periodistas que dan testimonio de la brutalidad, la barbarie y los crímenes israelíes”.
El Sindicato de la Prensa libanés ha convocado para este mismo sábado una concentración en la plaza de los Mártires, en el centro de Beirut, en homenaje a los reporteros fallecidos y en protesta por los ataques contra la profesión.
Entre octubre de 2023 y octubre de 2025, un total de trece periodistas y trabajadores de medios de comunicación han muerto en Líbano en acciones militares israelíes, según el balance difundido por las autoridades libanesas y organizaciones profesionales del sector.