Al menos tres trabajadores sanitarios han perdido la vida este miércoles en una nueva serie de bombardeos del Ejército israelí sobre áreas de la ciudad de Nabatiye, en el sur de Líbano. Los ataques se han producido en el contexto de la actual ofensiva israelí, pese a las conversaciones celebradas horas antes en Estados Unidos con el objetivo de lograr un alto el fuego.
Además de los tres fallecidos, los ataques han provocado seis heridos y una persona se encuentra desaparecida, de acuerdo con el balance difundido por el Ministerio de Sanidad libanés en un comunicado recogido por la agencia oficial NNA.
El Ministerio ha denunciado lo que ha calificado como un “crimen atroz, que refleja la insistencia” de Israel en “impedir” que los equipos médicos y de rescate desempeñen su labor, convirtiéndoles en “objetivo” directo. Según ha señalado, el Ejército israelí ha atacado en tres ocasiones consecutivas a los equipos de ambulancias.
Los bombardeos tenían como blanco a la Organización Islámica de la Salud, de acuerdo con la información publicada por el diario “L'Orient-Le Jour”. Las autoridades israelíes relacionan a esta entidad con el partido-milicia chií libanés Hezbolá.
Tras un primer ataque, varios vehículos de emergencia se desplazaron hasta la zona, donde se encontraron de nuevo con fuego israelí. Estas fuentes han detallado que, posteriormente, el Ejército de Israel atacó con un dron una de las ambulancias pertenecientes a dicha organización.
Más tarde, fue alcanzado otro vehículo sanitario de la Asociación de Scouts de la Misión Islámica, conocidos como Scouts de Risala, así como otra ambulancia de la Organización Islámica de la Salud y otras dos de la Defensa Civil libanesa.
Entre las víctimas mortales figuran el conductor de ambulancia Fadel Serhane, el sanitario Mahdi Abú Zeid y dos miembros del servicio de ambulancias de Nabatiye. Las autoridades libanesas han señalado que las operaciones de búsqueda y rescate continúan, con el apoyo del Ejército de Líbano, para acceder plenamente a la zona atacada y recuperar los cuerpos, que habrían quedado atrapados en el interior de los vehículos calcinados.
Horas después, las autoridades libanesas han confirmado que el número de muertos ha aumentado a ocho personas, entre ellas un menor, como consecuencia de nuevos ataques del Ejército israelí contra la localidad de Al Abasiya y sus alrededores, en la gobernación sureña de Tiro. Estos bombardeos han dejado además una decena de heridos.
En su balance diario, el Ministerio de Sanidad ha informado de que 2.167 personas han fallecido, incluidos 172 menores, y otras 7.061 han resultado heridas, entre ellas 656 menores, desde el inicio de los bombardeos israelíes el pasado 2 de marzo.