El Ejército sirio ha informado de la muerte de tres de sus militares este lunes en el noreste del país durante nuevos choques con facciones kurdas vinculadas a las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), a pesar del alto el fuego anunciado el fin de semana por el presidente de transición, Ahmed al Shara.
El Mando de Operaciones de las Fuerzas Armadas ha señalado a las milicias del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) como responsables de intentar “perturbar la implementación del acuerdo del alto el fuego” mediante ataques contra sus posiciones en la provincia de Hasaka.
Según la versión del Ejército, estas facciones kurdas habrían lanzado dos ofensivas contra sus tropas, que se han saldado con la muerte de tres soldados y un número no concretado de heridos. No se han facilitado más datos sobre el origen concreto de los enfrentamientos, de acuerdo con la información difundida por la agencia oficial de noticias SANA.
En paralelo, las FDS han denunciado en un comunicado difundido en redes sociales que, pese a la tregua y a las declaraciones públicas sobre su entrada en vigor, facciones alineadas con Damasco habrían atacado sus fuerzas en las zonas de Ain Issa, Al Shaddadi y Raqqa.
Las FDS han calificado además los combates como “extremadamente peligrosos”, al producirse en las inmediaciones de la prisión de Al-Aqtan, en Raqqa, donde se encuentran recluidos miembros del grupo yihadista Estado Islámico.
“El nivel de amenaza está aumentando significativamente ante los intentos de estas facciones de llegar a la prisión y tomar su control. Dichas acciones podrían tener graves consecuencias para la seguridad, amenazando la estabilidad y abriendo la puerta al retorno del caos y el terrorismo”, han advertido las FDS.
En este contexto, la coalición kurdo-árabe ha subrayado que hará responsable “plenamente a las partes atacantes” —en referencia a las fuerzas afines a Damasco— “de cualquier consecuencia catastrófica que pueda resultar de la continuación de estos ataques”.
Apoyos regionales al alto el fuego en Siria
Antes de estos incidentes, varios países de la región habían aplaudido el acuerdo de alto el fuego. Arabia Saudí expresó su satisfacción por el entendimiento y agradeció a Estados Unidos los esfuerzos desplegados para lograrlo.
“Espera que este acuerdo contribuya a reforzar la seguridad y la estabilidad, fortalecer las instituciones estatales y aplicar la ley para satisfacer las aspiraciones del pueblo sirio de desarrollo y prosperidad”, señaló el Ministerio de Exteriores saudí en un comunicado difundido en redes sociales.
En términos similares se pronunció el Ministerio de Exteriores de Qatar, que afirmó en una nota hecha pública también en redes sociales que el pacto supone “un paso importante para fortalecer la paz civil, mejorar la seguridad y la estabilidad, así como para construir un Estado basado en las instituciones y el Estado de derecho”.
“La estabilidad y la prosperidad de Siria requieren el control exclusivo de las armas por parte del Estado dentro de un único ejército nacional que represente a todos los componentes del pueblo sirio, de manera que se garantice la preservación de la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país”, añadió la diplomacia catarí.
Por su parte, el Gobierno de Jordania destacó que el entendimiento alcanzado entre las partes constituye “un paso importante hacia el fortalecimiento de la unidad, la estabilidad y la seguridad de Siria”, reiterando además su respaldo a la integridad territorial del país árabe.
El portavoz del Ministerio de Exteriores jordano, Fuad Majal, trasladó igualmente su agradecimiento a Estados Unidos por su papel en la consecución del acuerdo, “enfatizando la importancia de implementar sus disposiciones en beneficio de Siria y su pueblo hermano”, además de “apoyar los esfuerzos de recuperación y reconstrucción” en el país.
Claves del acuerdo entre Damasco y la administración kurda
El texto del acuerdo establece que, a cambio de la paralización inmediata de la ofensiva del Ejército sirio en el noreste, tanto la Administración Autónoma del Norte y del Este de Siria (AANES) como las FDS aceptan “la transferencia administrativa y militar inmediata y completa de las gobernaciones de Deir Ezzor y Raqqa al Gobierno sirio” y la “integración de todas las instituciones civiles de la gobernación de Hasaka en las instituciones y estructuras administrativas del Estado sirio”.
Asimismo, las FDS se comprometen a replegarse hacia “la zona al este del río Éufrates”, mientras que el Gobierno de Damasco asumirá el control de todos los pasos fronterizos y de los yacimientos de petróleo y gas de la región, cuya protección quedará “garantizada por fuerzas regulares para garantizar el retorno de los recursos al Estado sirio”.