El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rubricado este jueves una nueva orden ejecutiva que faculta a su Gobierno a aplicar aranceles a las importaciones procedentes de aquellos Estados que vendan o suministren petróleo a Cuba.
“Se podrá imponer un derecho 'ad valorem' adicional a las importaciones de mercancías que sean productos de un país extranjero que venda o suministre, directa o indirectamente, petróleo a Cuba”, ha señalado en un texto difundido por la Casa Blanca.
Trump justifica esta medida alegando que “la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancialmente fuera de Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior” del país, motivo por el que también ha proclamado la “emergencia nacional”.
Según el mandatario, “el Gobierno de Cuba ha tomado medidas extraordinarias que perjudican y amenazan a Estados Unidos. El régimen se alinea con numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a Estados Unidos, a los que proporciona apoyo”, denuncia en un documento en el que se mencionan al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y al partido-milicia chií libanés Hezbolá, así como a las autoridades de Irán, Rusia y China.
Para poner en marcha este esquema arancelario, el dirigente ha ordenado al Departamento de Comercio que elabore un listado de los países que estarían abasteciendo de crudo a la isla, mientras que serán altos cargos de la Administración estadounidense quienes definan qué gravámenes específicos se aplicarán a cada uno de ellos.
La decisión de Trump llega pocas horas después de mantener una conversación telefónica que la Casa Blanca ha descrito como “productiva” con su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, que en fechas recientes ha defendido la postura de la petrolera estatal Petróleos de México (Pemex) de continuar enviando crudo a La Habana, en abierta discrepancia con los intereses de Washington.
La reacción de La Habana ha corrido a cargo del ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, quien en un comunicado difundido en X ha rechazado “en los términos más firmes” lo que ha definido como un “acto de agresión” contra el pueblo cubano, al que “ahora se promete someter a condiciones de vida extrema”.
“Para justificarlo, se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es. Estados Unidos recurre también al chantaje y la coerción para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba”, ha denunciado.
El canciller ha subrayado que, en realidad, “la única influencia maligna es la que ejerce el Gobierno de Estados Unidos contra las naciones y los pueblos de nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia”.
“Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región” es la Administración Trump, ha considerado en otro mensaje, en el que ha recordado que los cubanos llevan “más de 65 años sometidos al más cruel bloqueo económico”.
Cuba ha visto mermado su suministro de petróleo desde la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, en un ataque de Estados Unidos sobre Caracas. Días después de esa operación militar, Trump instó a las autoridades cubanas a “llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”, advirtiendo que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba, ¡nada!”.