El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado este martes que las Fuerzas Armadas estadounidenses han destruido diez presuntos buques minadores iraníes, horas después de haber avisado a Teherán de “consecuencias” si llegaba a colocar minas en el estrecho de Ormuz.
“Me complace informar de que, en las últimas horas, hemos atacado y destruido por completo diez buques o embarcaciones minadores inactivos. ¡Y seguirán otros!”, ha indicado en un escueto mensaje difundido en sus redes sociales, en el que no ha aportado datos adicionales sobre la localización de las naves ni ha precisado si pertenecían a Irán.
Antes de este anuncio, el dirigente republicano ya había lanzado una seria advertencia a Teherán, alertando de “consecuencias” sin precedentes en caso de que decidiera sembrar de minas el estrecho de Ormuz en el contexto de la ofensiva iniciada junto a Israel el pasado 28 de febrero.
“Si Irán ha puesto minas en el estrecho de Ormuz, y no tenemos informaciones de que lo hayan hecho, queremos que se retiren inmediatamente. Si, por alguna razón, colocan minas y no las retiran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán de un nivel nunca antes visto”, ha recalcado en sus redes sociales.
En esta línea, el mandatario estadounidense ha insistido en que, si Teherán “quita lo que ha podido haber colocado” --pese a que ha señalado poco antes en el mismo mensaje que no tiene constancia de este tipo de artefactos en el estrecho--, ello “será un paso gigantesco en la dirección correcta”.
La operación militar lanzada de forma conjunta por Estados Unidos e Israel hace once días, con el objetivo declarado de descabezar a la República Islámica, ha dejado ya más de 1.200 fallecidos en territorio iraní. Desde entonces, Teherán ha extendido el conflicto a una decena de países de la región, atacando tanto a Israel como a diversos intereses estadounidenses en Oriente Próximo.