El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que Washington está “a punto” de alcanzar “todos” sus propósitos militares en Irán, al tiempo que ha adelantado una nueva serie de ofensivas “fuertes” durante las próximas “dos o tres semanas”.
“Gracias a los avances que hemos logrado, puedo afirmar esta noche que vamos camino de completar todos los objetivos militares de Estados Unidos en breve, muy breve”, ha proclamado el jefe de la Casa Blanca en un mensaje televisado a la nación, en el que ha reiterado que atacarán con “todas” sus “fuerzas” durante las “próximas dos o tres semanas” a Teherán.
El discurso, que se ha prolongado unos 19 minutos, supone la primera comparecencia de Trump dirigida de forma directa a la población estadounidense desde que el pasado 28 de febrero se iniciara la ofensiva conjunta con Israel contra Irán. En esta operación han fallecido figuras clave del régimen, entre ellas el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadé e Esmaeil Jatib, además de mandos relevantes de las Fuerzas Armadas y de otros cuerpos de seguridad.
Tras prometer que van a “devolver” a Irán “a la Edad de Piedra a que pertenecen”, el mandatario estadounidense ha tildado de “amenaza intolerable” que un “régimen que ha asesinado recientemente a 45.000 de sus propios ciudadanos que se manifestaban en Irán” pueda disponer de armamento nuclear. Sin embargo, las autoridades iraníes sitúan el balance de muertos en las protestas antigubernamentales en 3.117 personas, mientras que la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA) eleva la cifra a más de 7.000 víctimas mortales por la represión.
“El régimen más violento y despiadado del mundo tendría vía libre para llevar a cabo campañas de terror, coacción, conquista y asesinatos masivos al amparo de un escudo nuclear”, ha advertido, subrayando que “nunca” permitirá que eso “ocurra”.
CONVERSACIONES QUE “SIGUEN EN CURSO”
En su intervención, y después de insistir en que un “cambio de régimen” en Irán no figura como “objetivo” de Estados Unidos, Trump ha precisado que “mientras tanto” las conversaciones “siguen en curso”, esta vez con una cúpula de poder en Teherán que ha descrito como “menos radical y mucho más razonable”.
No obstante, el presidente norteamericano ha avisado de que, si no se logra un acuerdo “en este tiempo”, ordenará atacar “todas y cada una de sus infraestructuras eléctricas” mediante una posible ofensiva con “todas” sus “fuerzas” y “probablemente, de forma simultánea”.
“No hemos atacado sus instalaciones petroleras, pese a que ese era el objetivo más fácil de todos, porque eso no les dejaría ni la más mínima posibilidad de sobrevivir o de reconstruirse”, ha explicado, antes de remarcar que “podría atacarlas y desaparecerían” sin que Irán pudiera hacer “nada al respecto” ya que, según ha reiterado, “no tienen equipo antiaéreo y su radar está 100% aniquilado”.
Pocas horas antes de dirigirse a la nación, Trump había afirmado en sus redes sociales que las autoridades iraníes habían pedido un alto el fuego y que Washington “estudiará” esa propuesta cuando “abran el estrecho de Ormuz”. Teherán, sin embargo, ha desmentido este extremo este mismo miércoles y ha calificado de “falsas” las manifestaciones del presidente estadounidense.