Ampliación | Trump descarta negociar un alto el fuego con Irán en plena ofensiva militar

Trump rechaza un alto el fuego con Irán, presume de estar “arrasando” al país y presiona a aliados y OTAN por el control del estrecho de Ormuz.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este viernes que no contempla pactar un alto el fuego con Irán, al sostener que Washington está "arrasando" al país persa, cuando ya se superan los 20 días desde el inicio de la ofensiva conjunta con Israel contra territorio iraní.

"Podemos dialogar, pero no quiero un alto el fuego. No se declara un alto el fuego cuando, literalmente, estás arrasando al bando contrario. No es eso lo que buscamos", ha manifestado ante los periodistas en el exterior de la Casa Blanca, dejando claro que, aunque no cierra la puerta a conversaciones, no está dispuesto a frenar las operaciones militares.

Cuestionado sobre la posibilidad de enviar más efectivos a Oriente Próximo, el mandatario ha evitado dar detalles. "Si respondiera, a (sus) militares no les haría mucha gracia", ha afirmado, para luego recalcar que cuenta con "muchas tropas, munición ilimitada, el mejor equipamiento del mundo". "Estamos diezmando a Irán. Ya era hora y, francamente, debería haberse hecho mucho antes de que yo llegara (a la Casa Blanca)", ha añadido.

Trump ha aprovechado también para criticar el papel de Londres, al considerar que "la respuesta de Reino Unido ha sido muy tardía" en lo relativo al uso de sus bases por parte del Ejército estadounidense. "Me sorprende, porque la relación es excelente, pero esto nunca había sucedido antes. Deberían haber actuado mucho más rápido", ha lamentado.

En cuanto al estrecho de Ormuz, el dirigente republicano ha insistido en que su reapertura "es una maniobra militar muy sencilla, relativamente segura". "Pero se necesita mucha ayuda", ha precisado, al tiempo que ha repetido que la OTAN tendría capacidad para llevarla a cabo, "pero hasta ahora no ha tenido el valor de hacerlo".

El presidente ha respaldado igualmente la posición del senador Lindsey Graham, al señalar que "tiene razón al pedir" que se reevalúe la presencia de tropas estadounidenses en España y Alemania, después de que ambos gobiernos se hayan negado a enviar buques al estrecho de Ormuz. "Lindsey Graham, no lo olvidemos, fue un gran defensor de la OTAN durante un tiempo, y ahora ya no lo es, y muchos senadores y congresistas también lo fueron durante un tiempo, y ahora están muy molestos porque la OTAN no ha hecho nada", ha subrayado.

En un mensaje posterior en Truth Social, el magnate ha insistido en que el Estrecho "tendrá que ser vigilado y controlado por otras naciones que lo utilizan", enfatizando que "¡Estados Unidos no lo hace!". "Si se nos solicita, ayudaremos a estos países en sus esfuerzos en Ormuz, pero no debería ser necesario una vez que se haya erradicado la amenaza de Irán. Es importante destacar que será una operación militar fácil para ellos", ha señalado, tras adelantar que sopesa "reducir gradualmente (sus) esfuerzos militares" en la región.

Trump ha justificado este repliegue parcial al asegurar que el país está "muy cerca de alcanzar (sus) objetivos" en la guerra contra Irán, entre los que ha enumerado destruir "la capacidad misilística" y la "base industrial de defensa" iraní; "eliminar su Armada y su Fuerza Aérea, (...) no permitir jamás que Irán se acerque siquiera a la capacidad nuclear (...) y proteger, al más alto nivel, a nuestros aliados de Oriente Próximo, incluidos Israel, Arabia Saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y otros".

En sintonía con el mensaje de la Casa Blanca, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha asegurado que no solo están "ganando esta batalla crucial" contra Irán, sino que además lo hacen "a un ritmo incluso más rápido de lo previsto".

Bessent ha recalcado igualmente que el Ejecutivo "seguirá desplegando el poder económico y militar" estadounidense frente a los ataques iraníes contra la infraestructura energética global, remarcando que la Administración Trump mantendrá sus esfuerzos para "maximizar el flujo de energía al mundo, fortalecer el suministro global y garantizar la estabilidad del mercado".

En este contexto, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha destacado que, a punto de cumplirse tres semanas desde el arranque de la operación "Furia Épica", la "excepcional labor" de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos continúa degradando "día a día" al régimen iraní y su capacidad de amenazar a Washington y a sus socios en la zona.

"Trump delineó claramente los objetivos del Ejército estadounidense para acabar con la amenaza del régimen terrorista iraní. El presidente y el Pentágono predijeron que se necesitarían aproximadamente entre cuatro y seis semanas para lograr esta misión. Y, como siempre, el presidente Trump está totalmente centrado en una sola cosa: la victoria total y completa", ha remarcado Leavitt en redes sociales.

Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria iraní ha reivindicado en los últimos días varios ataques contra buques en el estrecho de Ormuz, como parte de su respuesta a la ofensiva contra Irán, que también ha alcanzado territorio israelí y objetivos estadounidenses en Oriente Próximo, incluidas instalaciones militares.