El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que una delegación estadounidense llegará este lunes por la noche a Islamabad, capital de Pakistán, con el objetivo de reactivar el martes 21 las conversaciones de paz con Irán, que por el momento no ha confirmado si participará en una nueva ronda negociadora.
“Mis representantes van a Islamabad, Pakistán; estarán allí mañana por la noche para negociar”, ha señalado Trump en un mensaje en su plataforma Truth Social, antes de indicar al 'New York Post' que confía en celebrar este nuevo encuentro con los enviados iraníes al día siguiente, justo antes de que expire el alto el fuego acordado el pasado 8 de abril.
La misión estará compuesta, en principio, por sus dos principales asesores para la zona: su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial Steve Witkoff, encargados de encabezar el equipo negociador estadounidense.
El mandatario ha acompañado este anuncio de nuevas advertencias. En su publicación en Truth Social, repitiendo el tono empleado antes de la primera ronda de contactos del pasado fin de semana —que concluyó sin resultados—, Trump ha reiterado que ordenará ataques contra puentes e infraestructuras energéticas en territorio iraní si no aprecia avances concretos en el proceso.
“Estamos ofreciendo un trato muy justo y razonable, y espero que lo acepten porque, si no lo hacen, Estados Unidos va a destruir todas las centrales eléctricas y todos los puentes de Irán”, ha advertido.
Acusaciones cruzadas por la ruptura del alto el fuego
Trump ha acusado además a Irán de vulnerar los términos del alto el fuego al restablecer el bloqueo del estrecho y disparar este sábado contra dos petroleros que intentaban atravesar el paso. En su mensaje, el presidente estadounidense señaló que los buques eran de Francia y Reino Unido, aunque ese mismo día India convocó al embajador iraní para protestar por ataques contra dos de sus propios barcos.
Teherán, por su parte, había sostenido anteriormente que fue Washington quien quebrantó primero la tregua al mantener el cerco sobre el perímetro de Ormuz.
Pese a estas versiones enfrentadas, Trump se ha mostrado sorprendido por las restricciones impuestas por Irán porque “nuestro bloqueo ya lo había cerrado”, y ha insistido en que Estados Unidos estaría ganando este pulso. “Nos ayudan sin saberlo. Son ellos los que salen perdiendo 500 millones de dólares al día”, ha manifestado.
En declaraciones previas a la cadena ABC, el presidente había asegurado que alcanzará un entendimiento con la república islámica, ya sea mediante la negociación o recurriendo a la fuerza militar. En una breve intervención, afirmó que su meta es estabilizar la región sin reparar en el coste, y remarcó que el acuerdo “va a ocurrir de una forma u otra, por las buenas o por las malas”.
La decisión final corresponde ahora a Irán, que debe confirmar si enviará a sus representantes a Islamabad. La capital paquistaní se ha visto sometida en las últimas horas a un amplio despliegue de seguridad ante la posibilidad de que la reunión termine celebrándose.