El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a posicionarse a favor de las protestas en Irán al ofrecer su apoyo para “liberar” el país, en plena ola de manifestaciones que se prolonga desde hace una semana y que, según ONG, ha dejado ya más de un centenar de fallecidos.
“Irán busca la libertad, quizás como nunca antes. ¡Estados Unidos está listo para ayudar! Presidente Donald J. Trump”, ha manifestado el mandatario norteamericano en su plataforma Truth Social.
Las movilizaciones estallaron tras el desplome del rial, la moneda iraní, y han derivado en graves disturbios en varias ciudades. El Ejecutivo iraní, que inicialmente reconoció las causas económicas de las protestas, acusa ahora a Estados Unidos y a sus socios de haber empujado la situación hacia la violencia.
En este contexto, el país encadena ya 48 horas con cortes de internet casi totales, de acuerdo con el portal especializado NetBlocks, interrupciones que las propias autoridades han justificado como una medida para frenar la difusión de información considerada perjudicial para la seguridad nacional.
Las palabras de Trump han provocado una respuesta directa del presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, que ha sugerido que Irán podría declarar como “objetivos legítimos” a Israel y a las bases militares estadounidenses en la región “si Estados Unidos lanza un ataque militar” con el propósito de alentar las protestas.
MÁS DE UN CENTENAR DE MUERTOS
Según el último recuento difundido por la ONG HRANA, especializada en el seguimiento de los Derechos Humanos en la república islámica a partir de fuentes internas, al menos 115 personas han perdido la vida desde el inicio de los disturbios el pasado fin de semana. Entre las víctimas figuran unos 37 miembros de las fuerzas de seguridad, tanto del Ejército como de la Policía.
HRANA detalla que siete de los fallecidos eran menores de edad y que la mayoría murió por disparos a quemarropa de balas o perdigones. La organización documenta además la detención de 2.638 personas por parte de las fuerzas de seguridad.
La agencia semioficial Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, ha adelantado que las autoridades podrían difundir a lo largo de este domingo su propia cifra oficial de víctimas. Fuentes citadas por este medio ya han avanzado que “el número de mártires en los recientes disturbios estadounidenses y sionistas es significativo”.
EL PRESIDENTE DE IRÁN PIDE MODERACIÓN
El presidente de Irán, el reformista Masud Pezeshkian, ha comparecido este domingo en la televisión estatal para reclamar calma a la ciudadanía y reiterar su comprensión hacia las dificultades económicas que afronta la población.
El mandatario ha defendido su nuevo programa de reforma de subsidios, con el que pretende estabilizar el mercado, reforzar la producción y mejorar la capacidad adquisitiva de los iraníes, con el fin de responder a sus inquietudes económicas, aunque ha subrayado que “la ira social no es una licencia para destruir”.
“Estamos dispuestos a negociar. Debemos escuchar vuestra protesta. Debemos atender vuestras preocupaciones. Sentémonos juntos. Unamos nuestras manos. Resolvamos esta crisis. Pero no vamos a ceder ante la violencia”, ha indicado Pezeshkian, que, no obstante, ha respaldado también la tesis de que Estados Unidos e Israel están alimentando el derramamiento de sangre.
“Son elementos terroristas respaldados por gobiernos extranjeros que están asesinando a civiles inocentes, incendiando mezquitas y vandalizando infraestructuras públicas; todo ello orquestado por Estados Unidos e Israel con la clara intención de crear agitación en todo Irán”, ha indicado.