El ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Andri Sibiga, ha asegurado que “el periodo de 'ignorancia' diplomática ha concluido” y que Kiev responderá de forma proporcionada a las manifestaciones “hostiles” procedentes del Ejecutivo del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, al que ha llegado a describir como “amenaza para su pueblo”.
“Creo que el primer ministro de Hungría es una amenaza para su pueblo”, ha señalado Sibiga sobre Viktor Orbán, al que reprocha utilizar la guerra en Ucrania con fines de campaña en la recta final de las elecciones legislativas del 12 de abril.
El responsable de la diplomacia ucraniana ha denunciado que “la retórica antiucraniana” se ha convertido en un elemento constante del Gobierno de Orbán, que, a su juicio, está “convirtiendo artificialmente” a Ucrania “en un factor de la campaña electoral”.
Sibiga ha indicado que Kiev se prepara para distintos escenarios tras los comicios húngaros y ha avisado de que reaccionarán “con decisión ante cualquier manifestación hostil”, aunque no ante “cada tontería” que, según él, procede del Gobierno húngaro y de sus representantes.
“Creo que hemos respondido con suficiente decisión y hemos demostrado que estamos dispuestos a actuar si es necesario, pero no vamos a perder el tiempo cada vez”, ha añadido en una entrevista concedida al medio digital ucraniano European Pravda.
Aun así, el ministro ha recalcado que “no hay otra opción que conseguir el voto de Hungría” para la deseada entrada de Ucrania en la UE y que, por ese motivo, aguardarán cualquier modificación política que “permita levantar este veto” tras las elecciones previstas en poco más de dos meses en ese país.
Sibiga ha insistido en que Orbán es el “único obstáculo” que frena la adhesión de Ucrania a la Unión Europea y que “está bloqueando la inclusión de una parte del pueblo húngaro en el espacio común europeo”, en referencia a la región ucraniana de Transcarpacia, donde reside una importante comunidad de origen húngaro.
Hungría cita al embajador ucraniano por injerencias electorales
En respuesta, Hungría ha llamado al embajador ucraniano en Budapest a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores para trasladarle su protesta por las supuestas “interferencias” de Kiev en las elecciones del 12 de abril, según ha explicado el ministro de Exteriores húngaro, Peter Szijjarto.
“No toleraremos ninguna interferencia en las elecciones húngaras, incluidos los intentos de Ucrania de influir en el resultado e intervenir en el proceso electoral a favor del Partido TISZA”, ha declarado Szijjarto, en alusión a una de las formaciones opositoras que concurren por primera vez a unas legislativas en abril de este año.
Szijjarto ha acusado directamente al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, y a su Ejecutivo de impulsar “una campaña de injerencia abierta, descara y agresiva” en beneficio del partido liderado por Peter Magyar, actual eurodiputado cuya irrupción política amenaza la hegemonía del Fidesz de Viktor Orbán, en el poder desde 2010.
“Solo el pueblo húngaro puede decidir el futuro de Hungría. Esa decisión se toma en Hungría, no en Bruselas ni, mucho menos, en Kiev. ¡Defenderemos nuestra soberanía por todos los medios posibles!”, ha concluido el jefe de la diplomacia húngara.