Al menos una persona ha perdido la vida y otras cuatro han resultado heridas de diversa gravedad tras un ataque masivo lanzado por las Fuerzas Armadas rusas contra la capital ucraniana, Kiev, en la madrugada de este sábado, según han comunicado las autoridades locales.
“Hasta el momento se tiene conocimiento de un fallecido y cuatro heridos. Tres de los heridos fueron hospitalizados por los médicos. En la margen izquierda de la capital hay interrupciones en el suministro de calefacción y agua”, ha reportado el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, en un mensaje difundido a través de Telegram.
Las primeras detonaciones se registraron en torno a las 01.20 horas (hora local) y se prolongaron durante cerca de una hora, de acuerdo con corresponsales del diario ucraniano 'Kyiv Independent', que también informaron de la detección de un misil balístico.
De forma simultánea, la Fuerza Aérea ucraniana denunció que la capital estaba siendo objeto de un ataque con drones rusos, pidiendo a los vecinos que permanecieran en sus casas y refugios. El propio Klitschko informó de los primeros impactos en edificios no residenciales de los distritos de Desnianski y Holosiivski. “Kiev está bajo un ataque masivo del enemigo”, advertía el alcalde poco después de la medianoche del viernes al sábado.
Entre las infraestructuras dañadas figuran un edificio de oficinas y varios garajes, que comenzaron a arder tras los impactos. La caída de escombros provocó además el incendio de un camión cisterna de combustible que se encontraba estacionado en un aparcamiento.
Ante esta situación, Klitschko cursó una primera petición de asistencia médica para el distrito de Darnitski y notificó los dos primeros heridos en Dniprovski, ambos trasladados al hospital en estado grave.
Posteriormente se registraron nuevos impactos que afectaron a un centro médico privado y, de forma secundaria, a varios inmuebles residenciales, donde se han constatado daños en puertas y ventanas a causa de los restos del material caído.
Una parte de Kiev se ha quedado sin suministro de agua corriente ni calefacción como resultado directo de este ataque ruso, según han confirmado las autoridades municipales.
Ataque con drones contra Járkov
En paralelo, el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha informado de al menos 19 heridos más por un ataque con drones en Járkov, en el este del país, que ha provocado “destrucción e incendios en toda la ciudad”, tal y como ha señalado el alcalde, Igor Terejov.
De acuerdo con el regidor, Rusia ha empleado principalmente drones cargados con explosivos para golpear la ciudad, lanzando 25 aparatos durante unas dos horas y media.
En conjunto, y según ha detallado posteriormente el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, Rusia ha disparado esta noche más de 370 drones de ataque y 21 misiles de distintos tipos contra Kiev y su región, así como contra las regiones de Sumy, Járkov y Chernígov.
“Debemos garantizar la plena implementación de todo lo acordado con el presidente (de EEUU) Donald Trump en Davos en cuestión de defensa aérea. Agradezco a todos los que ayudan a proteger vidas”, ha indicado.
Estos bombardeos coinciden con el inicio de una nueva ronda de conversaciones entre las delegaciones rusa, ucraniana y estadounidense en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, para abordar el plan de Washington destinado a poner fin a la guerra.
Todo ello se produce después de que Vitali Klitschko haya alertado este viernes de que la situación en Kiev por las últimas oleadas de ataques rusos es “extremadamente difícil”, en especial por los cortes de electricidad y calefacción. El alcalde ha vaticinado que el escenario empeorará si los bombardeos prosiguen y ha reiterado su insistente recomendación de que quienes puedan abandonar la ciudad lo hagan.
Klitschko calcula que, solo en este mes, más de 600.000 personas han dejado la capital —una cifra obtenida a partir de los registros de facturación de los teléfonos móviles de los residentes, según explicó en su día al 'Kyiv Independent'—, aunque la administración regional ha evitado confirmar oficialmente estos datos.