La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha asegurado este miércoles ante el pleno del Parlamento Europeo que la Unión Europea "siempre defenderá" los principios de la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Internacional. Sus palabras llegan dos días después de que afirmara ante el cuerpo diplomático europeo que el bloque "ya no puede confiar" en un sistema internacional basado en reglas.
"Permítanme señalar algo importante. Ver el mundo tal como es no disminuye en absoluto nuestra determinación de luchar por el mundo que queremos. La UE se fundó como un proyecto de paz", ha subrayado durante un debate en Estrasburgo (Francia), celebrado a una semana de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas.
La dirigente conservadora alemana ha defendido que la Unión mantiene un "compromiso inquebrantable" con la paz, con los principios de la Carta de Naciones Unidas y con el Derecho Internacional", unos valores que ha descrito como "tan fundamentales como lo fueron en el momento de la fundación" del proyecto comunitario y que, ha recalcado, "siempre defenderemos".
Las declaraciones de Von der Leyen del pasado lunes suscitaron reacciones en Bruselas y en varias capitales europeas. Un día después, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, marcó distancias al reclamar "garantizar que el mundo siga basado en reglas" en un contexto en el que Estados Unidos "desafía el orden internacional".
Tras las críticas, Von der Leyen ha mantenido su dura posición frente al régimen iraní, del que ha dicho que se ha sostenido sobre "la represión, la violencia y el miedo", que "silenciaba la disidencia y aplastaba las libertades fundamentales" y por el que "no se debe derramar una sola lágrima".
"Muchos iraníes han celebrado la caída de Jamenei. Esperan que este momento abra el camino hacia un Irán libre", ha defendido, para matizar acto seguido que "ver el mundo como es, no disminuye en absoluto la determinación (europea) de luchar por el mundo que queremos".
Por este motivo, ha insistido en el "compromiso inquebrantable" de la UE con la paz y el orden internacional y ha manifestado la "plena solidaridad" del bloque con Chipre.
Reacciones de los grupos a la postura de Von der Leyen
Al término de su discurso, la presidenta de la Comisión ha escuchado a los grupos parlamentarios, que en su mayoría han condenado el régimen iraní y respaldado a Chipre, pero han mostrado discrepancias sobre la respuesta de Von der Leyen: desde el apoyo sin reservas del Partido Popular Europeo (PPE) hasta las críticas de Socialistas y Demócratas (S&D), Verdes e Izquierda europea por su cuestionamiento del orden internacional y por no confrontar con Estados Unidos e Israel.
En nombre del PPE, el eurodiputado holandés Jeroen Lenaers ha reconocido que el cambio de régimen en Irán es "arriesgado" porque puede desembocar en una guerra regional y ha pedido "contención" a todas las partes, exigiendo "proteger a los civiles y el Derecho internacional". También ha advertido de que la "seguridad de Europa está en riesgo", poniendo como ejemplo la situación en Chipre.
Lenaers ha alertado además del papel menguante de Europa en la escena global, que ha atribuido a que no se toma en serio a una UE que habla "con 27 voces diferentes". En este contexto ha señalado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por "debilitar" la OTAN, y al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, por romper la unidad respecto a Kiev.
Por parte del S&D, la líder del grupo, la española Iratxe García, ha defendido que el "sentir" de una amplia mayoría de europeos es un "no a la guerra y sí al Derecho internacional" y ha reprochado a Von der Leyen que afirmara que ya no puede ser "guardiana del viejo orden internacional". Ha recalcado igualmente que "ningún demócrata" llorará la caída del régimen iraní, pero tampoco "guarda silencio ante la muerte de inocentes".
"El problema no es si el orden mundial es viejo o nuevo, el problema son quienes permiten que se viole y cuando Europa responde con complaciencia y apaciguamiento", ha concluido, advirtiendo de que esa actitud "abre la puerta a que autócratas como Trump o Netanyahu lo pisoteen sin consecuencias".
Desde los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), Nicola Proaccini ha señalado que, aunque Irán no forma parte de Europa, el bloque debe reaccionar "con lucidez y pragmatismo" ante la crisis en Oriente Próximo y seguir mostrando solidaridad con Chipre.
En nombre de los liberales de Renovar Europa (RE), la francesa Valérie Hayer ha indicado que "todo el mundo quiere el fin del régimen" iraní, pero ha avisado de las "consecuencias extremadamente preocupante" de la guerra impulsada por Estados Unidos e Israel, tanto para la región como para Europa. Ha recordado que, pese a los ataques, "el régimen sigue en pie, bombardeando aliados y atacando a Chipre, un Estado miembro".
Desde los Verdes, a través de su copresidenta Terry Reintke, y desde la Izquierda europea, con su líder Manon Aubry, se ha criticado la falta de respuesta de Von der Leyen ante las amenazas y ataques de Trump y se ha elogiado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por denunciar acciones que vulneran el Derecho internacional.
Al cierre del debate, al que Von der Leyen no ha permanecido para escuchar las últimas intervenciones, el comisario de Comercio, Maros Sefcovic, ha pedido ser "honestos" y reconocer que, pese al "claro compromiso" de la Unión con el orden internacional, el "consenso internacional respecto a este principio ya no existe".
Sefcovic ha retomado también las palabras de la viceministra de Asuntos Europeos de Chipre, Marilena Raouna, que ejerce este semestre la presidencia de turno, en defensa de la necesidad de "unidad y clara solidaridad" en Europa.
Esa solidaridad, ha insistido el comisario, "es y siempre será parte integral" de Europa, tanto en el caso de Chipre, como lo fue con Dinamarca y Groenlandia "y lo es en el caso de España", sin aludir de forma explícita a las amenazas procedentes de Washington.
Fuerte división entre los eurodiputados españoles
Las intervenciones de los representantes españoles han puesto de manifiesto la fractura política en torno a la respuesta europea a la crisis en Irán y a las palabras de Von der Leyen.
Desde Sumar, la eurodiputada Estrella Galán ha acusado a la presidenta de la Comisión de empujar a la UE hacia una "guerra ilegal" junto a EEUU e Israel y ha pedido su dimisión al considerar que sus palabras "no representan el alma pacífica de los europeos".
En una línea similar, la eurodiputada de Podemos Irene Montero ha denunciado que Bruselas pretende arrastrar a Europa a "guerras por petróleo" y ha reclamado la salida de la UE de la OTAN.
Por parte de los Socialistas, la eurodiputada Hanna Jalloul ha sostenido que una intervención militar unilateral sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU vulnera el Derecho internacional y ha advertido de que este tipo de actuaciones puede desestabilizar aún más la región y favorecer la aparición de nuevos grupos terroristas, como sucedió tras la invasión de Irak.
En contraste, la eurodiputada del PP Dolors Montserrat ha arremetido contra el régimen iraní, al que ha calificado de "dictadura totalitaria" que exporta terrorismo, y ha acusado a Pedro Sánchez de ser "un líder sin escrúpulos" y un "mentiroso" que proclama "no a la guerra" mientras envía una fragata a Chipre sin el visto bueno del Congreso.
Desde Vox, el eurodiputado Jorge Buxadé ha censurado a las instituciones europeas por una política exterior que, a su juicio, ha debilitado a Europa frente a las amenazas internacionales. Por su parte, la eurodiputada del PNV ha reclamado a Bruselas una defensa firme del Derecho internacional, de los valores democráticos y de la autonomía estratégica europea ante la escalada de tensiones.