El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha instado este miércoles a reforzar la unidad y la solidaridad nacional ante la intensificación de la ofensiva de Israel, una campaña militar que ya ha causado más de 900 fallecidos y 2.200 heridos, además de una crisis de desplazamiento interno que roza el millón de personas afectadas.
En este escenario, Aoun ha convocado a la cúpula militar en el consejo de seguridad, donde ha subrayado la “plena preparación de las fuerzas militares y de seguridad” para responder a la coyuntura actual. Al mismo tiempo, ha reclamado “un discurso político nacional que se centre en la unidad y la solidaridad libanesas, rechazando la división, la incitación sectaria y la discordia”.
El mandatario considera que el momento exige una “estrecha vigilancia y un nivel de responsabilidad nacional”, dejando al margen “intereses privados y cálculos personales”.
Asimismo, ha reclamado una coordinación estrecha de todas las instancias políticas, desde gobernadores hasta comisionados de distrito y autoridades municipales, especialmente en el ámbito de la seguridad. “Señaló la necesidad de asegurar más refugios para quienes fueron desplazados forzosamente de sus pueblos y aldeas, y brindarles protección, haciendo hincapié en la importancia de garantizar la dignidad de cada ciudadano y residente dentro de ciertos límites, de acuerdo con las leyes vigentes”, ha señalado en un comunicado leído por su portavoz, Najat Sharafeddine.
En la misma línea, Aoun ha reclamado que esta orientación se haga extensiva a “medios de comunicación y plataformas de redes sociales”, remarcando el “papel crucial” que desempeñan en el contexto de la guerra lanzada por Israel. En el plano económico, ha abogado por “controlar los precios y combatir los monopolios” para contener el impacto económico de la ofensiva israelí sobre la población libanesa.