El ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, ha aplaudido este martes las recientes declaraciones del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, quien ha descrito el conflicto en el país asiático como un “error político garrafal” y lo ha calificado además de “contraria al Derecho Internacional”.
“El Derecho Internacional está muerto en la práctica, impulsado por el doble rasero occidental respecto a Gaza frente a Ucrania y el silencio ante la agresión israelí-estadounidense contra Irán”, ha señalado en redes sociales, donde ha querido “reconocer el mérito del presidente Steinmeier por condenar las violaciones contra los iraníes”.
El máximo responsable de la diplomacia de Teherán ha subrayado en el mismo mensaje que “quienes valoran el Estado de derecho también deberían alzar la voz”.
Sus palabras se producen pocas horas después de que el jefe del Estado alemán censurara públicamente la guerra desatada en Oriente Próximo tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán hace casi un mes, en un acto en el que ha reiterado que la contienda es “un error político garrafal” y “una guerra realmente realmente evitable e innecesaria, si su objetivo era detener a Irán en su camino hacia la bomba atómica”.
Steinmeier ha sostenido igualmente que “la guerra contra Irán es contraria al Derecho Internacional”, al estimar que “no cabe duda de que el argumento de un ataque inminente contra Estados Unidos no se sostiene”, unas manifestaciones que ha realizado durante la ceremonia por el 75.º aniversario de la refundación del Ministerio de Exteriores alemán tras la Segunda Guerra Mundial.
El presidente ha recordado que el pacto nuclear firmado en 2015 —cuando él ocupaba la cartera de Exteriores— situó a Irán más cerca que nunca del desarme nuclear. Washington abandonó posteriormente dicho acuerdo durante el primer mandato del presidente estadounidense Donald Trump.
En esta línea, Steinmeier ha instado a tomar mayor distancia respecto al Gobierno de Trump y ha reclamado un compromiso reforzado con el orden jurídico internacional. “Debemos ser pragmáticos en nuestro trato con esta Administración estadounidense y centrarnos en nuestros intereses fundamentales”, ha dicho, si bien ha puntualizado que “el realismo también significa: no nos dobleguemos”.
“El Derecho Internacional no es un guante viejo del que debamos deshacernos cuando otros lo hacen. Al contrario: es vital para todos aquellos que no se cuentan entre las grandes potencias”, ha agregado entre aplausos.