Araqchi afirma que Irán permitirá el tránsito de barcos japoneses por el estrecho de Ormuz

Irán se abre a garantizar el paso seguro de buques japoneses por Ormuz mientras crece la tensión con EE.UU., Israel y sus aliados por la seguridad marítima.

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Bandera japonesa en un buque dentro de la base naval de la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón (archivo) Europa Press/Contacto/Stanislav Kogiku

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El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha indicado este viernes que Teherán está dispuesto a autorizar el paso de embarcaciones japonesas por el estrecho de Ormuz, después de las consultas mantenidas entre representantes de ambos países. Estas conversaciones se producen en el contexto de los recientes ataques de Irán contra buques en esta ruta estratégica, en respuesta a la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero.

“No hemos cerrado el estrecho. Está abierto”, ha recalcado Araqchi en una entrevista telefónica concedida a la agencia japonesa de noticias Kyodo. A continuación, ha precisado que Irán está preparado para garantizar un tránsito seguro a países como Japón, siempre que exista una coordinación previa con Teherán.

El jefe de la diplomacia iraní ha reiterado que la reacción de Teherán ante la “agresión ilegal y no provocada” de Estados Unidos e Israel constituye un ejercicio de legítima defensa y que, por este motivo, se mantendrá durante “el tiempo que sea necesario”.

No obstante, ha matizado que esta postura no impedirá ofrecer “asistencia a otros” en un escenario de creciente inquietud por la seguridad en la zona. Araqchi ha explicado que la navegación de buques japoneses por el estrecho ha sido uno de los asuntos abordados en sus recientes contactos con su homólogo nipón, Toshimitsu Motegi, y ha añadido que la comunicación entre ambos ministerios continúa activa, aunque sin desvelar el contenido concreto de estos intercambios.

En este marco, en el que el Gobierno iraní ha reclamado de forma reiterada a la comunidad internacional --entre ella Japón-- que condene los ataques contra la República Islámica en el marco de la operación “Furia Épica”, Araqchi ha valorado la postura tradicionalmente “equilibrada y justa” de Tokio, así como sus relaciones “amistosas de larga data” con Irán.

Durante un viaje a Washington a principios de esta semana, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, planteó las limitaciones legales que condicionan la implicación de Japón en los esfuerzos para “reabrir” Ormuz, tal y como había solicitado el presidente estadounidense, Donald Trump. Aun así, subrayó algunos puntos de entendimiento, como el compromiso de incrementar las importaciones de crudo procedente de Estados Unidos y de colaborar en el desarrollo de misiles, según informó la agencia Bloomberg.

Estas declaraciones se produjeron pocas horas después de que Trump asumiera que no lograría el respaldo que buscaba de sus aliados en relación con el estrecho de Ormuz, una iniciativa con la que pretendía contener la subida de los precios del petróleo derivada de la ofensiva que él mismo ha puesto en marcha junto al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

El miércoles, Trump manifestó que Estados Unidos “no necesita la ayuda de nadie” y criticó con dureza la postura de los socios de la OTAN --a los que acusó de estar cometiendo un “error muy estúpido”--, así como la de Japón, China y Corea del Sur, que hasta entonces se habían negado a enviar buques a la zona.

Sin embargo, este jueves Japón se unió a cinco de las principales potencias europeas --Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Países Bajos-- para expresar su disposición a “contribuir a los esfuerzos” destinados a asegurar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz. Esta posición se hizo pública en plena controversia por la negativa de estos países a integrarse en la misión naval auspiciada por Trump, quien llegó a calificar de “cobardes” a los gobiernos que se negaban a respaldar una “simple maniobra militar” en el estrecho de Ormuz.