El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha avisado este lunes de que cualquier “provocación” por parte de Estados Unidos y sus aliados en el estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave que Teherán mantiene bloqueada 'de facto', “solo complicaría la situación”.
“Cualquier provocación de los agresores y sus simpatizantes, incluido el Consejo de Seguridad de la ONU, con respecto a la situación en el estrecho de Ormuz solo complicaría la situación”, ha señalado Araqchi durante una conversación telefónica con su homólogo francés, Jean-Noël Barrot.
El jefe de la diplomacia iraní ha sostenido que “el principal origen de la inseguridad en el estrecho de Ormuz es la agresión militar de Estados Unidos y el régimen sionista contra Irán” y ha indicado que “el estrecho está cerrado para los buques de las partes implicadas en la agresión militar contra Irán”, recalcando que es una medida “basada en los principios del derecho internacional” y destinada a “evitar que los agresores utilicen mal el estrecho de Ormuz para perpetrar ataques contra Irán”.
Al mismo tiempo, ha precisado que los barcos de otros Estados continúan cruzando el paso estratégico “en coordinación con las autoridades iraníes competentes”.
En la llamada, Araqchi también ha arremetido contra “algunos países europeos que solo expresan preocupación por las consecuencias económicas de esta guerra impuesta”, mientras que “callan sobre los brutales ataques de los agresores contra el pueblo iraní”.
Asimismo, ha defendido las “operaciones defensivas” contra instalaciones militares estadounidenses situadas en Estados vecinos del golfo Pérsico, argumentando que la presencia y utilización de dichas bases sirve para “hacer la guerra de forma ilegal contra Irán”.