El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha trasladado este miércoles a su homólogo de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, nada más llegar a Ginebra, que el desenlace de las negociaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear iraní pasa por la “seriedad” de Washington y no por “posiciones contradictorias”.
“Aunque apreció los esfuerzos del ministro de Exteriores de Omán para ayudar a avanzar en el actual proceso diplomático, el ministro (Araqchi) consideró que el éxito de las conversaciones requiere la seriedad de la otra parte y que se eviten comportamientos y posiciones contradictorias”, ha indicado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, que forma parte de la delegación iraní desplazada a la ciudad suiza.
Durante la reunión, celebrada en la noche del miércoles, “se explicaron las opiniones de la República Islámica sobre las cuestiones nucleares y el levantamiento de las sanciones y (...) los puntos y consideraciones de nuestro país”, ha añadido Baqaei en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
Horas antes, el propio Araqchi había subrayado desde Teherán que “estamos listos, plenamente preparados para ambas opciones: la guerra y la paz”, recalcando que en la última ronda de contactos, también en Ginebra, ambas delegaciones lograron “algunos avances, cierto entendimiento, que podemos aprovechar para forjar un acuerdo”.
Estas palabras las pronunció en una entrevista con la cadena India Today, donde fue cuestionado por las afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien en su discurso sobre el Estado de la Unión acusó a las autoridades iraníes de estar “persiguiendo nuevamente sus siniestras ambiciones” en el ámbito nuclear.
“Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y nuestras bases en el extranjero, y están trabajando para construir misiles que pronto llegarán a Estados Unidos”, alertó Trump ante las dos cámaras del Congreso, elevando de nuevo la tensión con Teherán.
En la misma línea, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha reiterado este miércoles las denuncias de Trump, al asegurar que, aunque las autoridades iraníes “no están enriqueciendo uranio ahora mismo, están intentando llegar al punto en que finalmente puedan hacerlo”.
Además, en declaraciones a los medios desde Saint Kitts y Nevis, ha subrayado que “Irán posee varios misiles balísticos, en particular de corto alcance que amenazan a Estados Unidos, a nuestras bases en la región, en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahréin; y también poseen activos navales que amenazan el transporte marítimo e intentan amenazar a la Armada estadounidense”.
Este intercambio de mensajes se produce justo antes de una nueva fase de contactos en territorio suizo, en la que está previsto que intervengan el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y el exasesor de la Casa Blanca y yerno de Trump, Jared Kushner.
En las últimas semanas, Washington ha reforzado su presencia militar en Oriente Próximo, en paralelo a las amenazas de Trump, pese a que ambas partes han puesto en marcha ya un canal de negociación indirecta sobre el programa nuclear de Irán.
Trump, que inicialmente llegó a amenazar con una operación militar por la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el desarrollo nuclear iraní, mientras que Teherán insiste en que su programa tiene fines exclusivamente civiles y recuerda el fuerte impacto de los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, que causaron más de 1.100 muertos en el país.
Desde entonces, las autoridades iraníes han mostrado una profunda desconfianza a reanudar el diálogo directo con Washington por esa ofensiva, ejecutada en pleno proceso diplomático entre ambos países para intentar cerrar un nuevo pacto nuclear, después de que el acuerdo de 2015 quedara vacío de contenido tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión de Trump.