El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha reclamado explicaciones a los Estados vecinos que albergan bases militares de Estados Unidos en su territorio, argumentando que, al permitir estas instalaciones, están "alentando la masacre" de civiles en Irán. En el país asiático han fallecido ya más de 1.200 personas como consecuencia de la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos iniciada hace dos semanas.
"Cientos de civiles iraníes han perdido la vida en los bombardeos de Israel y Estados Unidos, entre ellos más de 200 niños. Según algunas informaciones, algunos Estados vecinos que acogen a las fuerzas estadounidenses y permiten los ataques contra Irán también están fomentando activamente esta masacre", ha asegurado en redes sociales.
Sin mencionarles de forma directa, el responsable de la diplomacia iraní ha instado a estos países de la región —Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Arabia Saudí y Kuwait— a que definan "sin demora" su posición respecto a estos ataques.
En su último recuento oficial, las autoridades de Irán han confirmado más de 1.200 muertos a causa de la ofensiva israelí y estadounidense. No obstante, la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, elevó el domingo la cifra a más de 3.000 fallecidos, en su mayoría población civil.
La campaña militar se puso en marcha en pleno relanzamiento de las conversaciones entre Washington y Teherán para intentar cerrar un nuevo acuerdo nuclear. Como reacción, el Gobierno iraní ha respondido con ataques contra territorio israelí y contra intereses de Estados Unidos en Oriente Próximo, incluidas diversas bases militares en la región.