El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha afirmado este viernes que acude “de buena fe”, aunque “con los ojos bien abiertos”, a las conversaciones que arrancan esta mañana en Mascate, capital de Omán, donde se abordará su programa nuclear en un formato de negociación con una delegación estadounidense.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Araqchi ha subrayado que “Irán se adentra en la diplomacia con los ojos bien abiertos y un recuerdo imborrable del año pasado. Participamos de buena fe y nos mantenemos firmes en nuestros derechos”, en una referencia indirecta a la campaña de ataques lanzada en junio del año pasado por Israel, a la que se sumó posteriormente Estados Unidos, contra el país centroasiático.
En ese breve comunicado, el jefe de la diplomacia iraní ha recalcado además que “los compromisos deben cumplirse” y ha remarcado que “la igualdad, el respeto mutuo y el interés mutuo no son retórica, sino una necesidad y los pilares de un acuerdo duradero”.
Estas declaraciones se producen pocas horas después de su aterrizaje en Mascate, donde fue recibido por el ministro de Exteriores omaní, Badr Albusaidi, y justo antes del inicio de las conversaciones indirectas con una delegación estadounidense en la que figuran el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, y el exasesor de la Casa Blanca Jared Kushner, yerno del entonces presidente Trump.