Argentina consuma su salida de la OMS un año después de notificar su retirada

Argentina hace efectiva su salida de la OMS un año después de notificar a la ONU su retirada por discrepancias sobre la gestión de la pandemia.

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Bandera de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su sede de en Ginebra (Suiza). OMS

Bandera de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su sede de en Ginebra (Suiza). OMS

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Argentina ha formalizado este martes su ruptura con la Organización Mundial de la Salud (OMS), culminando el proceso iniciado hace un año cuando comunicó a Naciones Unidas su intención de abandonar el organismo por las "profundas discrepancias" sobre la gestión de la pandemia de COVID-19 y en defensa de la "soberanía" nacional en materia sanitaria, tal y como explicó en su momento el Gobierno de Buenos Aires.

"Hoy se hace efectivo el retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país", ha dicho el ministro de Exteriores argentino, Pablo Quirno, a través de un mensaje en sus redes sociales.

El jefe de la diplomacia argentina ha rememorado que la decisión fue comunicada oficialmente el 17 de marzo de 2025 mediante una carta dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y ha recalcado que "de conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el retiro se produce un año después de realizada esa notificación".

En este sentido, Quirno ha concluido que "nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias".

La determinación del Ejecutivo de Buenos Aires de abandonar la OMS se produjo tras el anuncio en la misma dirección por parte de Estados Unidos. El presidente argentino, Javier Milei, llegó a señalar a la organización como "ideóloga" de la "cuarentena cavernícola" aplicada por el Gobierno de Alberto Fernández en los momentos más críticos de la crisis del coronavirus.

El propio Milei argumentó que aquella política supuso incluso una vulneración del Estatuto de Roma, fundamento jurídico del Tribunal Penal Internacional (TPI), hasta el punto de considerarla un crimen contra la humanidad, y llegó a afirmar que fue "uno de los delitos de lesa humanidad más estrafalarios de la historia".