La Fiscalía General de Turquía informó este jueves de la detención del periodista turco Alican Uludag, colaborador de la cadena alemana Deutsche Welle, por supuestamente "insultar" al presidente Recep Tayyip Erdogan y por la difusión de "información falsa".
Uludag fue arrestado en su vivienda en Ankara y está previsto que comparezca ante un tribunal este viernes. Paralelamente, las autoridades turcas han puesto en marcha una investigación en su contra, según ha confirmado la emisora alemana.
El arresto llega después de que el reportero, que en aquel momento trabajaba para el programa de televisión Now Haber, desvelara que las autoridades habían ordenado en diciembre de 2024 la puesta en libertad de seis condenados por el atentado del 28 de junio de 2016 en el aeropuerto Atatürk de Estambul, ataque en el que murieron 45 personas.
La excarcelación se produjo tras un fallo del Tribunal Supremo que consideró que las penas dictadas en 2018 –46 cadenas perpetuas agravadas y 2.604 años de cárcel– por un tribunal inferior por "violar el orden constitucional" y "asesinato premeditado" eran "excesivas".
Según relató el corresponsal, el alto tribunal anuló dichas sentencias y concluyó que tres de los procesados debían ser condenados por pertenencia a una organización terrorista, uno por financiación de una organización terrorista y otro por complicidad en el atentado.
El Centro de Lucha contra la Desinformación de la Presidencia reaccionó entonces en redes sociales afirmando que "los seis acusados que fueron liberados llevaban ocho años detenidos y no eran los autores del atentado". "Su liberación se ordenó porque el tiempo que ya han pasado detenidos podría cubrir las condenas que recibirían por los delitos que se les imputan", indicó el organismo.
La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) en su edición turca se pronunció también en redes sociales, señalando que la detención de Uludag evidencia que "Turquía se enfrenta a un futuro difícil" y subrayando que "Uludag ha sido detenido porque sus críticas e investigaciones incomodan".
En la resolución que generó amplia controversia, la Tercera Sala Penal del Tribunal Supremo de Apelaciones consideró que el tribunal local había impuesto penas desproporcionadas. Esta Sala revocó los veredictos de seis acusados, sentenciados a 46 cadenas perpetuas consecutivas, y de otro procesado que había recibido 12 años de prisión por pertenencia a una organización.
El Centro de Lucha contra la Desinformación de la Presidencia insistió en que los seis procesados que quedaron en libertad provisional llevaban ocho años en prisión preventiva y no figuran como autores materiales del ataque, sino que están siendo enjuiciados por cargos como pertenencia o financiación de una organización terrorista.