El antiguo asesor del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, Filipe Martins, ha vuelto a ser enviado a prisión preventiva después de que su propia defensa admitiera que accedió a su cuenta de LinkedIn, vulnerando así una de las medidas cautelares fijadas en el marco de su condena a 21 años de cárcel por su implicación en la trama golpista de 2022.
Martins, que ya se encontraba bajo custodia preventiva a la espera de que la sentencia por delitos de golpismo comenzara a ejecutarse, figura, según el fallo de la Justicia brasileña, entre los responsables de redactar el borrador de un decreto con el que se pretendía cuestionar el resultado de las elecciones presidenciales de 2022.
Aquel documento fue llevado por el propio Bolsonaro a los altos mandos de las Fuerzas Armadas. Algunos de ellos rechazaron respaldar las intenciones del entonces presidente, aunque no todos se desmarcaron, como fue el caso del por entonces jefe de la Armada, Almir Garnier.
Sobre Martins pesa la prohibición expresa de utilizar redes sociales y otras plataformas digitales. El magistrado instructor del caso, el juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, ha rechazado las explicaciones de los abogados defensores, quienes alegan que son ellos quienes gestionan sus perfiles en internet, según recoge “O Globo”.
La defensa sostuvo ante el Supremo que Martins no realizó ninguna publicación en esa red profesional y que son los letrados quienes acceden a la cuenta para preparar la estrategia jurídica. Sin embargo, la resolución del Supremo veta el uso de redes sociales y otros servicios digitales tanto por parte del acusado como a través de intermediarios.
Martins fue enviado a prisión domiciliaria el pasado sábado ante el riesgo de fuga, tras ser condenado a 21 años de prisión por su papel en la intentona golpista y después de la huida de otro de los sentenciados, el exdirector de la Policía de Carreteras, Silvinei Vasquez, detenido en Paraguay cuando trataba de embarcar en un vuelo con destino a El Salvador en vísperas de Navidad.